Como es que imaginar la muerte de un hijo puede devolverle la magía a la vida

“Recordar que voy a morir pronto es la herramienta mas importante que he encontrado para tomar las mas grandes decisiones en mi vida”
–Steve Jobs

“En el acto de besar a tu hijo cada noche, reflexiona en silencio sobre la posibilidad de que el o ella pudiese morir mañana.”
— Epicteto (Filósofo Estoico)

Las estaciones cambian una y otra vez. Ya son bastantes vueltas al sol. Cada nueva vuelta trae consigo nuevas experiencias, y, si estamos dispuestos a escuchar, aprendizajes. Conforme he acumulado mas aprendizajes mi capacidad de estar presente poco a poco a ido despertando. Algunas de las cosas que he podido percibir son:

  • Realmente no he sido tan agradecido por lo que he podido tener en este mundo.
  • Muy en el fondo no creo que vaya a morir y siento que tengo tiempo para todo. Lo calificaría como una leve indiferencia a la vida.
  • Tengo un potencial infinito. Estoy empezando a ver lo mucho que puedo aportar al mundo, algo que durante años sistemáticamente he querido seguir negando.
  • Mi visión del mundo por momentos puede ser de escasez y me cuesta pensar a lo largo de las líneas de la abundancia y la oportunidad.

No se si alguno de ustedes ha tenido pensamientos similares y a la vez creo que es muy humano experimentar este tipo de  reflexiones.

Bien, resulta que no podemos llegar a un lugar que no podemos ver. Ver algo significa que podemos hacer algo para cambiarlo. Es hora de cambiar. Entren los estoicos.

Visualización Negativa

Esta es una práctica milenaria que fue desarrollada y practicada por los estoicos con el fin de lograr acercarse mas a la plenitud de vida. Los estoicos se dieron cuenta que todos perseguimos metas en la vida. Y una vez logramos las metas, queremos más. Pareciese ser que el ser humano es insaciable en este aspecto. Esto nos pone en un circulo vicioso de lograr para sentirnos bien y no sentirnos bien al llegar a la meta para empezar de nuevo y tratar de lograr mas. ¿Les ha pasado? La plenitud no está en los logros externos. El proceso de visualización negativa está diseñado para romper este circulo y acercarnos a la plenitud.

La Receta

La técnica en si es sumamente simple. Consiste en pasar varios minutos cada día imaginando y conectando con el escenario en donde has perdido las cosas que mas valoras. Es imaginar de una manera muy realista y detallada que has perdido tu trabajo, que tu casa y todas tus pertenencias se quemaron, que tu pareja y familia te han dejado o que has perdido la vista, la audición, tu movilidad o alguna de tus extremidades.

Se que esto puede sonar algo macabro. Aguantemos y sigamos adelante. Tiene sentido, creanme.

Los estoicos entendían que todo lo que tenemos en esta vida está en “prestamo” y la realidad lo puede tomar de vuelta cuando quiera. No tenemos derecho a mucho. Epicteto sabía que nuestros hijos son prestados en “este preciso momento” no de manera inseparable o para siempre. He de ahí la recomendación:

“En el acto de besar a tu hijo cada noche, reflexiona en silencio sobre la posibilidad de que el o ella pudiese morir mañana.”

Han escuchado la expresión: “vive tu vida como si hoy fuera tu último día”. Viene de Seneca, otro gran filosofo estoico. Seneca no nos está recomendando que dejemos nuestras responsabilidades y que nos dejemos ir en búsqueda de placeres inmediatos. No. Nos está invitando a que cambios nuestra manera de ver nuestras vidas. La manera en que pensamos.

Puede ser que ya estemos viviendo el sueño que una vez tuvimos. Sin embargo, en algún momento del camino nos adormecimos a las bendiciones que hemos recibido y todo lo que hemos logrado. La visualización negativa le devuelve el sabor nuestros sueños. Nos devuelve la apreciación que tanto ansiamos sentir por todo lo que tenemos. El objetivo de esto es que cada día que despiertes puedas realmente apreciar todo lo que ya tienes en tu vida. Por poco que esto sea.

Recuerda, no necesitamos pasar por una catástrofe para apreciar nuestra vida. Un terremoto no tiene que destruir tu casa para que cada vez que llegues estés sumamente agradecido de que ahí está. Tu hijo no tiene que morir para que quieras sobrepasar el cansancio del trabajo y pasar tiempo de calidad con el o ella. Practicar un poco de visualización negativa es un muy buen primer paso para recuperar esas conexiones profundas a las personas y objetos que nos rodean y conforman nuestras vidas.

Pruébenlo.

  • La próxima vez que su hijo/a esté haciendo un berrinche recuerden que puede ser la última vez que lo vean hacer un berrinche por qué nada garantiza que siga con vida mañana.
  • La próxima vez que tengan una reunión tensa con alguien en el trabajo o algo recuerden que puede ser que la empresa quiebre hoy y mañana no tengas trabajo.
  • La próxima vez que estén en tráfico, imaginen lo que sería no tener carro e ir en ese bus al lado del cual las personas van colgando y tardará otras 3 horas (con suerte) en llegar a su destino.
  • La próxima vez que te quejes porque el elevador va lleno está parando en cada piso, imagina que el elevador cayera y mañana ya no estarías aquí.

Yo en particular he trabajado bastante con mi familia y la relación que tengo con ellos. Realmente he sentido una diferencia muy grande al recordar cada día que me despido de ellos que pudiese muy bien ser la última vez que los veo con vida.

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