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La falsa ilusión de la necesidad

El concepto de necesidad es interesante. Según Wikipedia necesidad es: “El estado de un ser en que se halla en carencia de un elemento, y su consecución resulta indispensable para vivir en un estado de bienestar corporal (y a veces espiritual) pleno.” En otras palabras, si no tenemos algo que necesitamos, no podemos estar bien.

Es en la parte de “no poder estar bien” que nace la falsa ilusión dé la necesidad. Y es por esta falsa ilusión que existe tanto dolor y frustración en la humanidad.

Hay tantas cosas que experimentamos como necesarias que en realidad solo son preferencias. La ilusión de creer que las necesitamos es la fuente de mucho sufrimiento. Es difícil de explicar pero vale la pena intentarlo.

Puede ser que lo mejor sea compartir un ejemplo. Con un ejemplo se podrá explorar la confusión a nivel intelectual.

Un ejemplo muy común es que alguien piense: “Hoy tengo que ir al supermercado por qué ya no hay comida”. Oook. ¿Qué lo peor que podría pasar si no se va al supermercado?

  • Puede ser que sí haya comida en la casa pero no la que se prefiere comer ese día. Si este es el caso la necesidad desaparece y lo que se quiere decir es: “Prefiero ir al supermercado hoy que comer lo que ya tengo en casa.”
  • A lo mejor en realidad ya no hay nada de comida en la casa pero sí hay recursos para ir a un restaurante o pedir comida a domicilio. Sin embargo por alguna razón se prefiere traer comida a casa y cocinarla. No se necesita ir al supermercado. Se prefiere comer comida casera que comida de restaurante o pedir a domicilio.
  • Si realmente no hay nada de nada comida en la casa y no hay acceso a comida a domicilio, no se puede ir a un restaurante, no se tienen recursos en ese día, etc., lo que pasa es que se comerá hasta mañana. Nadie va a morir de hambre en este, el peor de los escenarios. Se pasará hambre por un tiempo —algo que no es nada agradable y no se debe menospreciar— pero todo estará bien eventualmente. Claro, prefiero ir al supermercado hoy para no pasar un día de hambre pero no lo necesito. Después de todo, el ser humano puede pasar semanas sin comer antes de morir.

Uso este ejemplo para evidenciar la distinción entre una necesidad real y una preferencia. Pasamos tanto de nuestro tiempo sufriendo por no tener cosas que sentimos que necesitamos cuando en realidad solo son preferencias que hemos decido crear en nuestras mentes.

“Paso mucha ansiedad por qué siento que necesito cambiar mi teléfono que está en perfectas condiciones y que tiene solo una año de uso. Necesito tener el más nuevo.” “Vivo endeudado por qué siento que tengo que tener el carro del año para encajar en mi círculo social.” “Necesito que mis hijos sean abanderados o los mejores de la clase para sentirme orgulloso de ellos.” Etc.

Realmente los seres humanos necesitamos muy, muy poco. En países como el mío es más que evidente. Necesitamos comer, una vez cada 3 ó 4 días. Necesitamos agua. Necesitamos algo de albergue. Necesitamos compañía. Todo lo demás son preferencias. Prefiero comer lomito que comer lechuga. Claro, obtener algunas de estas preferencias cambia totalmente nuestra experiencia de vida. Pero reconocer que preferimos algo y que no lo necesitamos nos permite manejar situaciones adversas con un estado emocional mucho más positivo.

Un “truco” simple que se recomienda hacer es cambiar el lenguaje que usamos y sustituir la palabra “necesidad” por la palabra “preferencia” en todos nuestros diálogos, tanto externos como internos. Si piensas “Hoy prefiero ir al supermercado” y no puedes ir te sentirás mucho mejor que si estabas pensando “Hoy necesito ir al supermercado”.

Pruébalo y veras la diferencia.

Publicado en coaching

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