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Etiqueta: sueños

Lo que nos causa dolor

Lo que nos causa dolor nos enseña; por más que duela es bueno no darle la espalda y enfrentarlo directamente.

Arreglar lo que nos causa dolor duele aún más, por eso nos resistimos tanto a arreglarlo pero a largo plazo resolverlo es mejor.

Lo que nos causa dolor nos pone a prueba y nos pide que seamos más de lo que creemos ser. Aunque es incómodo, nos ayuda a crecer.

Del otro lado de lo que nos causa dolor están los regalos más grandes de la vida. No vale la pena evitarlos solo porque creemos que no somos lo suficientemente fuertes para poderlos abrir.

Lo que nos causa dolor nos invita a dejar todo tirado y salir corriendo. Rechazar esa invitación es lo que define a los más grandes seres humanos que han pisado este planeta.

Lo que nos causa dolor no es más que un espejo que refleja todo lo que nos aterra. Si podemos enfrentar nuestros miedos, podemos parar el dolor. De esto no queda duda alguna.

Al mismo tiempo, lo que nos causa dolor es real, tan real que a menudo nos paraliza. Pero es cuando estamos paralizados que debemos recordar que somos algo más que nuestro dolor. Somos algo más que nuestros miedos. Somos seres humanos que podemos utilizar el dolor como un peldaño sobre el cual construir nuestros más grandes sueños.

Incluso cuando no tienes ganas

Las personas que logran lo que quieren en sus vidas son aquellas personas que hacen lo que deben hacer incluso cuando no tienen ganas de hacerlo. Hacer lo que hay que hacer es fácil cuando se tienen ganas de hacerlo. El secreto es actuar en los momentos difíciles cuando cada fibra de nuestro cuerpo grita “¡No más!”.

Debemos reconocer que la experiencia de perseguir nuestros sueños no será igual todos los días. Habrán días más difíciles que otros. Es en estos días es que las personas que de verdad queremos nuestros sueños nos distinguimos de aquellos que meramente aparentan quererlos. Los que realmente los queremos hacemos el trabajo aunque no tengamos ganas.

Construir una vida de la que podamos estar orgullosos requiere que estemos dispuestos a subirnos a la montaña rusa emocional que es enfrentar a la realidad día tras día. Este es un camino que no tiene ni descansos ni escondites. En este camino cada día trae nuevas sorpresas y retos que superar. No importa que cartas nos tenga preparadas el destino, si queremos llegar a triunfar, debemos dejar la comodidad y las excusas a un lado para así poder llegar hasta el final.

Días largos

Cuando los días son largos, el avance es sustancial. No sé porque a veces tenemos resistencia a entregarnos de lleno y comprometernos ha darlo todo hasta el final. Trabajar en lo que nos apasiona durante largos días es un privilegio, jamás un castigo.

Creo que el secreto está en escoger bien qué es lo que escogemos hacer con nuestro tiempo. Trabajar en algo que está bien hecho, en algo que nos enorgullece, es muy diferente a trabajar en algo mediocre que no nos importa. Todos queremos formar parte de algo grandioso, de un proyecto exitoso. Siempre, de alguna manera u otra, nos identificamos con lo que hacemos y si lo que hacemos no refleja lo que aspiramos ser, lo días largos serán interminables de verdad.

El problema nunca son los días largos. El problema son las cosas vacías que hacemos durante esos días. Encuentra ese proyecto del que anhelas formar parte y jamás en tu vida volverás a ver un día largo como un castigo o algo de que escapar. Al contrario, cada día largo en el que puedas trabajar en tus sueños será la más dulce recompensa que tendrás.

Los sueños de un niño

Aún recuerdo tener diez u once años de edad y sentarme a soñar con lo emocionante que iba a ser mi vida. La intensidad con que quería que llegará “mi futuro” era indescriptible. Quería hacer de todo y ser el mejor de todo el mundo para hacerlo.

Es imposible olvidar la sensación de tener tantos heroes que despertaban sueños de grandeza en lo más profundo de mi corazón. Nada era imposible y en ese momento estaba seguro de que podía lograr hacer todo lo que miraba en las películas y todavía un poco más. Sí de algo no hay duda alguna es que la motivación abundaba.

Hoy, muchos años después las cosas son un poco diferentes pero mis sueños y entusiasmo de niño siguen vivos dentro de mí. Son parte de lo que soy y nada me los puede quitar. A veces soy yo quien por breves instantes los trata de encajonar pero si les soy sincero les debo confesar que mis sueños de niño son indomables y nada los puede apagar.

Estoy seguro que los tuyos tampoco nadie los puede apagar. Lo único que debes hacer es irlos a buscar. Solo están en guardados en un cajón dentro de ti esperando que los vayas a llamar.

Ahora, ¿qué vamos construir?

A pesar que prácticamente toda mi carrera profesional la he pasado mayormente centrado en crear tecnología, hay una parte de mí que valora mucho la interacción humana con otras personas. Claro está que el avance tecnológico no implica una menor interacción entre las personas pero los acontecimientos recientes de la pandemia han llevado a un distanciamiento forzado que necesariamente se ha tratado de reducir con tecnología. En estos días hay un poco de confusión.

Creo que herramientas como Zoom han aportado una conexión que no tiene precio y la verdad no sé que hubiéramos hecho sin ellas. De la mano de estas aplicaciones tenemos la sustancial mejora en la conectividad a Internet que ya muchas personas (desafortunadamente no todas) pueden disfrutar. La infraestructuras de red y las aplicaciones ya están acá. Ya tenemos todas las piezas. Ahora la pregunta es, ¿qué vamos a construir con ellas?

Mi interés particular gira alrededor de la creación de una comunidad de aprendizaje en dónde, gracias a toda la tecnología que ya está disponible, los miembros de la comunidad puedan aprender, y, aún más importante, puedan practicar y experimentar juntos. Estoy convencido que ya tenemos todo lo que necesitamos para que el aprendizaje en línea sea práctico, colaborativo y muy activo. Sé que los días en que “aprender” por Internet era un proceso pasivo de consumo de información están quedando atrás. Estoy convencido que lo podemos hacer mejor.

Esta comunidad de aprendizaje y experimentación activa es lo que estoy visualizando como sueño personal. Al mismo tiempo me estoy sintiendo muy entusiasmado de ver lo que otros están por construir en las diferentes áreas que a cada uno de ellos le apasionan.

Las piezas de Lego para que podamos construir el mundo del mañana ya están disponibles y al alcance de aquellos que quieran movernos hacia adelante. El mundo ha cambiado para siempre y a un ritmo sin precedentes. Los cimientos para construir el futuro ya están acá.

¿Qué creen que vamos a construir?

El sueño que no te deja dormir

Muy de vez en cuando, una vez cada nunca, te topas con un sueño. Un sueño que no te deja dormir.

Después de años de aparente inactividad, tu corazón despierta. Y la piedra se convierte en tizón.

Un fuego despierta en lo más profundo de tu ser, y el gris cambia por el color. Ya no tienes ganas de dormir.

No importa a donde voltees a ver, ahí estará, persiguiéndote sin piedad. No tiene sentido tratar de uir.

Sin haberte dado cuenta te has convertido en la presa, la presa de un sueño que no te deja dormir.

Deja ya de resistirte, es imposible escapar. No hay marcha hacia atrás. No volverás a dormir hasta que tu sueño sea realidad.

Puede ser que todo esto suene cansado y que no te quieras entregar. Pero este es un momento como pocos otros que podrás vivir. No es el momento de poner resistencia.

Si tu sueño no te deja dormir, es importante para ti. Si tu sueño no te deja dormir, no lo dejes escapar.

Si tu sueño no te deja dormir, entrégate, y hazlo de rodillas. Si tu sueño no te deja dormir, quiere decir que has encontrado algo especial.

Si quieres que tu vida sea algo fenomenal, no dejes escapar ese sueño que no te deja dormir.

Sueños y tensión

Todas las personas tienen grandes sueños que quieren cumplir. Contrario a creencia popular, las personas siguen soñando durante toda su vida, no solo sueñan cuando son niños. Lo que sí es cierto es que los adultos tienden a abandonar sus sueños más rápido que los niños.

Mi frase favorita que explica de manera clara y concisa por qué los seres humanos abandonan sus sueños tan seguido viene de Seth Godin. La frase es:

“Nunca dejes algo con gran potencial a largo plazo solo porque no puedes manejar el estrés del momento.”

Esta idea es extremadamente poderosa. Los sueños no existen en el presente. Son algo que se debe empezar a construir hoy para que puedan existir algún día en el futuro. En otras palabras, los sueños hoy solo tienen el potencial de existir —son intangibles.

Estos sueños intangibles tienen el potencial real de cambiar nuestras vidas para siempre. En el futuro. En el presente los sueños nos generan estrés. Y es acá en donde entra a batear la segunda parte de la frase de Seth.

Si todo está bien en el momento no hay estrés. Si no hay nada que cambiar y lo único que se busca es mantener las cosas como están no hay estrés. Cuando no hay crecimiento, tampoco hay estrés.

Soñar un sueño con gran potencial necesariamente generará estrés porque la situación actual es radicalmente diferente al mundo que se visualiza en el sueño. La brecha existente entre la situación actual y el mundo en donde el sueño ya se cumplió crea una tensión que se genera por la diferencia que se percibe entre ambos escenarios. Mientras más grande el sueño, más grande la brecha, más grande la tensión y más grande la energía necesaria para cerrarla.

Cualquier sueño que valga la pena lograr, requiere de energía para poderse cumplir. Esta energía generará estrés y el estrés es la razón por la que los sueños se posponen o se llegan a olvidar por completo. El estrés se vive hoy, el sueño se concreta en el futuro. No dejes que el estrés y la tensión de hoy te impidan lograr tus sueños de mañana.

¿Cuánto tiempo vas a esperar?

La vida es el único lienzo que se nos regala en donde podemos pintar nuestros sueños. Es el único terreno de juego que tenemos. Pero en muchas ocasiones lo único que hacemos por años a la vez es sentarnos a ver cómo las hojas del calendario caen sin cesar.

Despierta! Esto algún día va a terminar. No sabes cuánto tiempo más tienes en realidad. Pero de algo sí puedes estar seguro: cada segundo que pasa es un segundo que no regresará.

Puedo comprender que quieres que las cosas sigan como están. El cambio trae riesgos que tomar. ¿Pero es así como realmente quieres vivir? Entiendo que hay miedo en tu corazón. ¿Pero debiera ser eso suficiente para no vivir todo lo que quieres vivir? No olvides las sabías palabras de Marco Aurelio: “Un hombre no debería tener miedo a morir, debería tener miedo a nunca empezar a vivir.”

Hay otra expresión que tengo tiempo de no escuchar pero hoy no ha dejado de merodear en mi cabeza. “Una posible definición de infierno es: el yo que soy se encuentra al yo que pude haber sido en el lecho de muerte”. En realidad no sé a quien atribuirla pero no hay duda que deja mucho en que pensar.

¿Cuánto tiempo más va a esperar para sentarte y definir los 4 proyectos más importantes que quieres lograr en tu vida en el próximo año? ¿En los próximos 5 años? ¿Cuánto tiempo más vas a esperar para hacer un compromiso contigo y con la vida que se te ha regalado para empezar a materializar esos 4 proyectos?

¿Cuánto tiempo más vas a esperar para dejar de hacer todo lo que te distrae y te quita hoy lo más preciado que tienes —tiempo— y entregarte de lleno a lo que realmente quieres hacer? ¿Cuánto tiempo más vas a esperar para empezar a vivir? ¿Cuánto tiempo más vas a esperar para abrir los ojos y despertar?

No tengas miedo. Lo peor que puede pasar es que mueras. Pero eso siempre es mejor que nunca haber empezado a vivir.

Imaginemos juntos….

Sé que estamos viviendo tiempos difíciles. Pero en ningún lugar está escrito que no poder salir y estar afrontando una pandemia global prohíbe imaginar la mejor versión del mundo que quisiéramos tener cuando todo esto termine.

Nada nos prohíbe imaginarnos un mundo mucho más verde y limpio por qué hemos optimizado nuestra forma de transportarnos, hacemos más actividades en línea y adecuamos nuestros horarios laborales y escolares. Todo esto gracias a lo que estamos aprendiendo en estas recientes semanas sobre el teletrabajo.

Por qué no imaginar un mundo donde la prosperidad, el avance tecnológico y la productividad van todavía 10 veces más rápido que hoy gracias a que ahora todos nos estamos viendo «motivados» a colaborar a distancia, no guste o no.

Que bonito imaginar un mundo donde todos somos mucho más solidarios y empáticos con el prójimo por qué gracias a esta pandemia estamos aprendiendo que hay cosas (la gran mayoría de ellas) que no podemos controlar y que todos estamos en el mismo barco. Hay situaciones que nos afectan a todos y necesitamos de algo más grande que nosotros para poderlas superar. Estamos aprendiendo el valor de la interdependencia.

No puedo dejar de imaginarme viviendo en un mundo agradecido por el simple hecho de existir. Un mundo en donde todos volvemos a estar maravillados por la vida, por los problemas, por sus soluciones, por la naturaleza y por la humanidad. Un mundo en donde vemos la majestuosidad de toda la eternidad en cada persona con que nos topamos cada día.

Hoy imagino ese mundo de sueños en donde todos comprendemos que nuestro tiempo acá es tan limitando que la única verdadera opción que tenemos es día a día construir la mejor vida que nos podamos imaginar a partir de hoy.

¿Que te estás imaginando tú?

Si lo puedes soñar, lo puedes lograr

Creo que al momento yo tenía cerca de 8 años. Mis papás llevaron a toda la familia a Disney World. Recuerdo vivamente estar en Epcot Center en la atracción llamada el «Mundo del Futuro».  Aún puedo escuchar a mi papá explicándome y repitiendo una frase del gran Walt Disney que estaba inscrita en lo alto del  techo:

«Si lo puedes soñar, lo puedes lograr»

En el momento no pude entender por qué esta frase era tan importante para mi papá. Mucho menos pude entender por qué era tan importante para el que yo la entendiera. Pero el tiempo tiene una manera muy peculiar de trabajar su magi,a y hoy, muchos años después, puedo ver para atrás con infinito agradecimiento aquel instante en que me estaban dando una gran lección de vida.

¿Que significa esto de «si lo puedes soñar, lo puedes lograr» para mi al día de hoy?

Empiezo pensando en que lo primero que debo hacer si quiero lograr algo que aún no he logrado es poder visualizarlo. Es imposible pegarle a un blanco que no puedo ver. Es muy importante que de alguna manera eso que queremos lograr se cristalice dentro de nuestro ser  de una manera muy clara y concisa. Una vez que lo podemos ver claramente creo que entonces ya podemos proceder a creer en ello  de una manera visceral y contundente.

También creo que significa que si una persona tiene la capacidad de imaginar o soñar con algo que quiere que exista en el mundo, ya sea algo personal o algo mas grande que involucre a otras personas, necesariamente la persona también tiene la capacidad de hacerlo una realidad.

Es cierto que las ideas pueden venir unas detrás de otras  y también es cierto que la gran mayoría de ellas mueren antes de siquiera nacer. Es díficil ejecutar las ideas.  ¿Cuantas veces hemos tenido grandes ideas para tan solo decirnos minutos después que nunca van a funcionar? Pero esto es una limitante que nosotros mismos nos imponemos. Esto lo hacemos ya sea por miedo, comodidad o falta de motivación. No por qué no no nos sea posible alcanzar nuestros sueños. Creo que esta frase significa que no existen excusas válidas para abandonar nuestros sueños.

Por otro lado esta frase también me pone a pensar en lo importante que es tener un dominio sobre nuestros pensamientos y las cosas que queremos lograr. Si la realidad de las cosas es que si podemos soñar algo entonces lo podremos lograr, ¿que sucede si tenemos sueños destructivos? Personalmente creo que estos sueños también aplican y de igual manera los podemos lograr. Es por esta razón que vemos tanta destrucción y dolor en el mundo. Todo empieza entonces, con la calidad y nobleza de los sueños que cada uno de nosotros cultiva en nuestros interiores.

No creo que quede mucho mas que decir que agradecerle mucho a mi papá aquel día en que todo lo que hizo fue llevar mi atención a una frase que el día de hoy es un motor de vida que me está impulsando a lograr mis sueños. Gracias papá!