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Categoría: personal

Viaje Moscos y Preinfa a El Salvador, Marzo 2018

Fue un fin de semana para recordar. La ilusión de visitar otro país y estar con tus amigos haciendo lo que mas te gusta, jugar el beisbol. La emoción de los niños fue palpable desde días ates de salir: como irán  a ser los campos? Como se llaman los equipos contra los que vamos a jugar? Serán mas grandes que nosotros? Fue una gran experiencia que seguro les transformará la vida.

A mi manera de verlo los dos juegos amistosos que la academia Playball disputó este fin de semana en El Salvador (uno en Santa Ana y el otro en San Salvador) le dejaron mucho mas que  la experiencia puramente deportiva a los niños. El viaje les dejó una sensación de compañerismo y trabajo en equipo que los acompañará el resto de sus vidas. Competir sanamente contra niños de otro país les abrió los ojos a un mundo mas grande, un mundo en donde podemos venir de distintos lugares pero de alguna manera somos todos iguales.

El resultado del juego, al menos para mi es secundario. Espero que también lo sea para mi hijo. Lo realmente importante fue ver a cada uno de los niños darlo todo durante los juegos y una vez terminado cada juego recargar de alguna manera todas sus energías para ir a jugar horas seguidas en la piscina. Fue un recordatorio muy importante sobre lo mucho que podemos disfrutar si nuestro objetivo es aprovechar el tiempo al máximo.

Como papá puedo decir que la oportunidad de compartir con las otras familias que comparten el mismo objetivo de ayudar a sus hijos a crecer de una manera sana y darles las mejores herramientas para el futuro a través del deporte fue muy enriquecedora. Poder ver que todos queremos lo mismo para nuestros hijos (una buena vida) y cada uno lo buscamos de una manera diferente es muy enriquecedor. Se aprende mucho y se cuestionan muchas cosas (buenas y malas) que hacemos  sin siquiera darnos cuenta en muchas ocasiones.

Finalmente, el poder estar cerca de ls entrenadores, quienes están dedicando una gran parte de sus vidas a formar a nuestros hijos fue muy gratificante. Compartir en un ambiente fuera del campo con ellos nos abrió una pequeña ventana a las vidas de estas personas que hoy por hoy están jugando un rol tan importante en la vida  de nuestros hijos. Gracias Jorgito y Julio.

Mi experiencia llevando un diario (a mano) durante un mes

¿En que es lo primero que piensas cuando escuchas la palabra diario? Para durante casi toda mi vida mi fue un cuaderno rosado de una niña que está corriendo detrás de su hermano porque el se lo quitó y está amenazando con decirle a sus amigas lo que está ahí escrito.

Ya muchas veces intenté llevar un diario personal. Todas las veces fue un fracaso rotundo. El factor común: todas las veces traté de hacerlo en digital (computadora, iPad, etc.) y todas las veces traté de ser muy estructurado y formal. En mi caso, 2 o 3 días de forzarme a escribir «algo revelador» y luego a dejarlo olvidad. 0 beneficios. Kaput.

Al mismo tiempo empecé a notar que mi esposa todos los días estaba anotando por segundos en una pequeña libreta todos los días. Sin horario fijo ni un gran ritual alrededor de hacerlo. Al día de hoy no tengo idea que escribe ahí pero el tan solo ver la constancia y aparente facilidad de su proceso me llamó mucho la atención.

«Documentar los pequeños detalles de tu vida diaria se convierte en una celebración de quien eres»  

— Carolyn Hamilton

Así que decidí hacer un ultimo intento, aplicar los consejos de Tim Ferriss y muchos de sus invitados en el podcast The Tim Ferriss Show e intentar llevar un diario escrito a mano y sin estructura (algo hasta que hasta este momento yo consideraba un disparate) y ver que pasaba. ¿Que podía perder?

Así que a finales de diciembre compré una simple agenda y me propuse llevar un diario escrito a mano durante todo el mes de enero. Estos fueron mis mas grandes aprendizajes:

  • No tener un plan o estructura a la hora de escribir tu diario permite que todo lo que está abrumando tu subconsciente fluya y después de varias sesiones lo podrás plasmar en el papel sin tener que pensarlo. Esto empieza a dar una sensación de calma y tranquilidad.
  • Algo mágico pasa entre la mente, la mano y el papel. Toda mi vida quise utilizar una computadora o similar para luego poder buscar, taggear, ordenar, etc, mis notas para «nunca olvidarlas». Esta ansiedad desapareció al momento de escribir en papel. Al menos yo, he experimentado una gran satisfacción de saber que ya lo «saqué» de mi y está capturado en el papel.
  • Leer las notas del día anterior permite entender como estuviste operando el día anterior y como manejaste las situaciones del día. Repetir este proceso una y otra vez ha hecho evidente varios patrones de comportamiento que tengo y un panorama bastante completo de como llevo mi vida a nivel diario. Poder ver esto me ha permitido destilar varios aprendizajes puntuales de cosas que quiero mejorar en mi vida.
  • Analizar lo que escribes te permite entender un poco mejor lo que pasa a tu alrededor y ver como las decisiones que tomas afectan tus resultados.
  • No se necesita ser un literario o escribir cosas bien redactadas o coherentes todo el tiempo. Dejar salir lo que tienes en la cabeza sin censura es a la vez liberador y muchas veces muy revelador. No tener CTRL Z (undo) o una manera fácil de corregir ha sido fenomenal y me ha enseñado a estar más tranquilo con mis propias imperfecciones y la naturaleza errática del mundo. Algo que no me sucede cuando escribo acá en el blog.
  • Al final del día, llevar un diario a mano me ha permitido conocerme a mi mismo un poco mejor y poderme ver desde «lejos», casi como un tercero, permitiéndome ver cosas que nunca antes había visto y que ahora puedo empezar a trabajar para seguir construyendo la mejor experiencia de vida que puedo tener.

¿Ustedes llevan un diario? ¿Como lo llevan? ¿Cuales han sido sus experiencias?

Lecciones de vida escondidas en Tikal Petén

Hay veces que nos damos el tiempo de detenernos y es entonces que podemos ver el mundo desde un punto de vista diferente. Pausamos la carrera y realmente apreciamos todo aquello que nos rodea. Tal vez, tan solo tal vez,  es entonces cuando podemos ver la realidad un poco mas cerca a como realmente es. Es en estos preciados momentos que conectamos con algo tan personal que tan solo se podría describir como conectar con nosotros mismos. 

Esto fue lo que recientemente experimenté al pasar 2 días en Petén, majestuoso departamento ubicado al norte de Guatemala, cuna de la gran civilización Maya y la imponente ciudad de Tikal. Fueron 48 horas llenas de una profunda sensación de pertenencia a algo mas grande que yo mismo, introspección, cuestionamiento y sobre todo una alegría muy intensa que vino de estar rodeado de tan solo mi familia y la simpleza que la naturaleza trae sobre la a veces innecesaria complejidad que tantas veces forzamos sobre nuestras vidas. 

Estos son los aprendizajes de vida que Tikal me regaló en tan solo 48 horas.

Respeto a la Naturaleza.

Prácticamente todas las interacciones que tuve con cada una de las personas en Petén dejaron una marca en mi y me llevaron a cuestionar las cosas a las que les doy mayor importancia en mi vida. Primer ejemplo, la simpleza y humildad del guardia de seguridad del hotel que nos acompañó en nuestra caminata al biotopo me mostró, a travez de su apreciación por la naturaleza, que no se necesita de mucho para estar bien con nosotros mismos.

Caminata por el Biotopo

Esta humilde persona, cuyo trabajo como guardia de seguridad es acompañar a los turistas en sus caminatas y enseñarles las maravillas de la naturaleza que encontrarán en su camino, me ayudó a sentirme de nuevo parte del mundo. Me recordó, a través de su profunda conexión a cada planta y animal que vimos, que somos parte de algo mas grande a lo que TODOS pertenecemos y que ello proveerá todo lo que necesitamos, eso si,  siempre y cuando lo sepamos buscar.

Fue una historia tras otra, como aquel relato de la persona que vivió 125 años al solo comer nuez de Ramón; o la anécdota en la cual nos compartió la vez en que su tío sobrevivió la mordedura de una serpiente Barba Amarilla con un coctel, de si mal no recuerdo, Achiote. La cristalina convicción con que cada palabra fue pronunciada en esa caminata entre la jungla petenera me ayudó a entender que realmente podemos estar bien con nosotros mismos y que también tenemos la opción de ser extremadamente felices con mucho menos de lo que ahora creemos ser necesario.

La naturaleza de por si ya nos da todo lo que necesitamos. Tan solo tenemos que estar presentes y darnos cuenta de todo lo que ya existe a nuestro alrededor. Creo que para eso debemos empezar por aprender, por medio de contacto directo, sobre todas las maravillas que la naturaleza nos regala y entonces luego podremos llegar a respetarla para luego finalmente poder dejar ir todos nuestros apegos a tanta complejidad material que constantemente estamos buscando.

Sentido de Pertenencia, Maestría y Agradecimiento

Oscar, nuestro guía en Tikal a la izquierda

Oscar, el guía de turismo que nos compartió tanta sabiduría en las 5 horas que estuvimos con el en el parque nacional Tikal, es probablemente una de las personas mas apasionadas que he conocido en mi vida. Apasionado por su trabajo, apasionado por sus orígenes y apasionado el lugar donde vive, Oscar aparenta llevar por dentro lo que muchos describiríamos como «la vida de mis sueños». Déjenme contarles.

Oscar tiene 53 años de edad y ha trabajado en el parque Tikal desde los 16 años, edad en la que llegó a Petén desde Jalapa, lugar en donde nació. Oscar empezó trabajando como guardia del parque hace 37 años dando rondas de 24 horas asegurando el perímetro de 12 kilómetros de jungla alrededor del parque.

La parte de esta historia que me llamó la atención fue la cantidad de veces que Oscar mencionó estar profundamente agradecido por la oportunidad que tuvo de arriesgar su vida para cuidar este patrimonio de la humanidad por qué de no haber sido así, nunca hubiera podido dar el salto a convertirse en guía turístico y haber podido aprender la manera de pensar de los Mayas, toda su sabiduría y por ende estar tan felizmente como ahora lo está.

Y creanme, por lo menos desde mi punto de vista, Oscar es feliz, muy feliz! Después de haber conocido una buena parte de Tikal con el creo que su felicidad viene de los siguientes aspectos que vi bastante marcados en el:

  • Un profundo sentido de pertenencia a la cultura Maya (para los Guatemaltecos, nuestros antecesores). Cada explicación de cada piedra o detalle arquitectónico que se nos presentó fue acompañado de un chispa en los ojos que gritaba «miren lo que nuestros –abuelos– construyeron, ¿no les parece formidable?
  • Una maestría en lo que se estaba haciendo que pocas veces he visto. Es natural que después de hacer la misma cosa después de 37 años uno la pueda dominar. Lo que al menos para mi no es natural es que una persona siga buscando aprender y disfrute tanto de hacer la misma actividad una y otra vez después de tanto tiempo. El hecho que Oscar nos agradeciera por tomar el Tour con el para que con esto el pudiera volver una vez mas, un 23 de Diciembre, a ver el parque me pareció tan admirable que por eso decidí escribir este artículo.
  • Una alegría por compartir lo que sabe para que los demás se unan a su visión de como debiese ser el mundo. Es cierto, todos siempre estamos vendiendo algo. Y eso está bien. Oscar a mi me pareció estar vendiendo la sabiduría de generaciones pasadas a personas del presente que de alguna manera u otra pudiéramos haber perdido nuestro camino. Me pareció que el está luchando por mantener viva una filosofía de vida y siglos de aprendizaje con el fin de que esta magia no se olvide en medio de la jungla petenera y que todos podamos llevarla en nuestros corazones.
  • Todo tiene su lado positivo y su lado negativo. En el camino de regreso veníamos platicando sobre lo apacible y maravilloso que me había parecido Petén, y en particular Tikal. Le comentaba a Oscar como me molesta el tráfico y lo agitada que por momentos parece ser mi vida. El , con su característica sonrisa, me contestó que todo tiene su lado bueno y su lado malo y que la verdadera felicidad viene de saber equilibrar las cosas. «Acá no tenemos los hospitales que ustedes tienen en la capital», me dijo. «Si, nosotros no tenemos el tráfico, pero tampoco tenemos muchas de las cosas que ustedes tienen allá. De igual manera ustedes no se pueden despertar y caminar a ver los templos y las pirámides.»  Me quedó claro que somos nosotros los que debemos encontrar el balance y el equilibrio ya que no todo puede estar en el mismo lugar y al mismo tiempo. Somos nosotros los que escogemos.

Y es con esto es con lo que me quedó. Con la ilusión de buscar este nuevo balance en mi vida. Después de haber conocido tanto que no sabía que existía quiero explorar nuevas maneras de vivir mi vida. Quiero mas. Quiero seguir buscando que otras posibilidades que aún no he visto para poder tener una vida mas plena. Quiero conocerme mejor para encontrar ese sentido de pertenencia, maestría, balance y agradecimiento que conocí en Tikal.

Video de Oscar explicando el éco en las pirámides Mayas

La confusión social alrededor del arte de poder estar solo contigo mismo


Me parece muy interesante que una de las características mas distintivas que se utiliza para describir a una persona como «teniendo problemas» o «no estar bien» es que la persona pase tiempo sola, en reflexión,  hablando con si misma. Que esté mucho tiempo en silencio. Para mi, al contrario, precisamente practicar esos comportamientos es unos de los ejercicios mas saludables que puede haber para el bienestar mental, emocional y espiritual de una persona. Construye muchas veces fortaleza y la capacidad de poder estar con uno mismo.

Es muy importante tener cuidado con como nos relacionamos con esta noción de estar ensimismados, centrados en nuestros pensamientos y, por qué no decirlo, aislados de los demás para estar a solas con nuestros pensamientos. Hagamos el siguiente ejercicio. En este momento imagínate a un niño de 10 – 12 años sentado solo en la cafetería de su colegio comiendo solo. ¿Que emociones y pensamientos te vienen a la mente? Creo que la mayoría de las personas tendrán emociones o pensamientos negativos. Simplemente está solo y teniendo tiempo para pensar. Si quieres hacer otro ejercicio busca la palabra solo o «alone» en Google images y nota el tono de las imágenes.

La realidad es que en nuestra sociedad actual simplemente no se ve bien que una persona esté sentada sola algún lugar con la mirada fija en el horizonte perdida en pensamiento. » Estará bien?» «Pobre, ha de estar deprimido o teniendo muchos problemas» y «No tiene con quien estar» son algunos de los comentarios que muy probablemente se escucharán a su alrededor. Y si, puede estar pasando un mal momento, pero esto no necesariamente quiere decir que el que esté viendo hacia adentro con la intención de mejorar sea algo «dañino».

A mi mismo me pasa! Hay días que veo a mi hijo de 8 años viendo por la ventana en completo silencio. No iPad, no TV, no nada. El solo contemplado un árbol que hay afuera de su cuarto o lo veo contemplando la calle desde el asiento trasero del carro sin intención de hablar. Obviamente está perdido en sus pensamientos. Y si, mi primer impulso es pensar ¿que le pasa? ¿Estará bien?

Y en ese momento regreso a preguntarme por qué tengo esta idea de que estar en silencio, reflexionando pudiera implicar algún problema o que alguien no está bien. ¿Acaso solo reflexionamos cuando estamos en problemas o de bajón? ¿Acaso pensar y reflexionar cuando no estamos bien o tenemos problemas es algo malo o será el mejor camino para solucionar?

Y es en este momento que yo entro en este mismo estado de contemplación que estaba juzgando para analizar mi propia experiencia:

Los mejores momentos en mi vida son cuando me siento cómodo estando con mi mismo. Aquellos espacios en que me siento a hablar conmigo y pensar sobre las cosas que son importantes para mi y me pongo a escribir. Los días que medito y puedo estar 20 minutos solo yo con mis pensamientos son mucho mejores para mi que los días que no me doy ese espacio. Y los días que hablo conmigo y reflexiono sobre mi vida, me cuestiono a mi mismo, examino mis valores, tengo diálogos internos  y escribo en mi diario son espectaculares sin importar que pase «allá afuera» y/o con los demás.

Creo que la experiencia humana es fantástica y la capacidad de sentarnos con nosotros mismos y nuestros pensamientos enriquece infinitamente nuestra  experiencia. No es malo querer estar solo. Puede ser que al principio sea algo incómodo, de hecho seguramente será muy incómodo por qué toda nuestra vida hemos escuchado que estar solos, en reflexión puede indicar que estamos mal. O toda nuestra vida hemos buscado estar entretenidos y distraídos sin poder estar presentes. Pero te invito a verlo al contrario, poder estar solo en silencio contigo es una seña de una persona  fuerte que se está experimentando a si misma sin miedo de conocerse mejor.

Vale la pena desarrollar esta destreza.

Hijo, entiendo por qué te es imposible creer en algo que no has visto

Hoy empieza la NLDS (Playoff divisional de la Liga Nacional de Baseball). Los Chicago Cubs son mi equipo favorito. Ganaron el campeonato mundial el año pasado. En el 2,015 llegaron a la segunda ronda de Playoffs.

Mi hijo Christian está por cumplir 8 años la semana que viene. También le gusta mucho el Base Ball y los Chicago Cubs. En el 2,015 tenía 5 años. Desde que tiene uso de razón los Cubs han estado llegando a los Playoffs. Es natural que me haya hecho el comentario que me hizo hace un par de días: «Papi, que bueno que le vamos a un equipo taaaaan bueno que siempre llega a Playoffs!».

Para aquellos de ustedes que no sepan, el año pasado los Cubs tenían 108 años de no ganar una Serie Mundial. Yo, a mis 41 años, estaba empezando a creer en que era posible que yo NUNCA los viera ganar. 108 años! Saben cuanta gente SI murió sin verlos ganar. Y tampoco es que en esos 108 años estuvieran cerca muy seguido. Ni de chiste. Fue un tiempo muy, muy duro. Ahora, ¿como le transmito todas mis experiencias a mi hijo para que el pudiese entender de la misma manera que yo lo especial que estos últimos 3 años han sido para mi, para el equipo y para todos sus seguidores? Imposible!

En el momento que mi hijo me dijo «siempre llegan a Playoffs!» mi primer reacción fue enojarme. Por dentro yo pensaba ¿que te pasa? ¿no sabes lo que ha costado llegar acá? Las cosas no siempre han sido así! Esto es especial! No siempre ha sido así!!!

Y realmente pasé varios días examinando por qué pensé de esa manera. Esto es lo que encontré:

  1. Al igual que yo, el estaba usando la palabra «siempre» en términos de su limitada experiencia en este mundo.Todos tenemos experiencias limitadas en el mundo. No podemos vivirlo todo. Esto nos hace únicos. Y ojo, por limitada no solo me refiero al tiempo de vida sino también a lo que una persona ha sido expuesta. Por ejemplo, pudiera haber una persona de 70 años que empezará a ver Base Ball hace tres años y probablemente hubiera pensado igual que el: «Este equipo siempre ha sido bueno.» Solo podemos ver el mundo en base a lo que hemos vivido.
  2. Nos es muy difícil, de hecho casi que imposible, ponernos en los zapatos de otra persona. Más aún si nunca hemos vivido una experiencia similar a la que la otra persona está experimentando. Por eso creo que es tan importante tratar de vivir cuantas experiencias distintas nos sea posible. También es muy importante reconocer que NINGUNA otra persona puede ver el mundo igual que nosotros. Lo bailada nadie te lo puede quitar.
  3. Creo que es naturaleza humana ir construyendo conocimiento en base a lo que vemos y vivimos en carne propia. El conocimiento teórico nos puede dar una vaga idea de algo pero la integración profunda de lo que algo realmente es tan solo puede venir del contacto directo con ese algo. El laboratorio es mil veces mas efectivo que la biblioteca.
  4. Realmente la escasez es lo que hace las cosas valiosas. No quiero decir que mi hijo no esté disfrutando el éxito del equipo. Lo que si estoy diciendo es que la anticipación, desilusiones y por qué no decirlo, el dolor de todos esos años que yo viví, le dan un sabor distinto a la cosa! Apreciamos mas las cosas que cuestan que las que nos vienen fácil.
  5. Es importante que practiquemos la apreciación para poder disfrutar lo que tenemos. Creo que esta simple práctica nos hace mucho más felices y al menos yo, la práctico muy poco. De esta manera podremos apreciar lo que tenemos sin importar que siempre lo hayamos tenido. Lo que tenemos lo valoramos directamente proporcional a cuanto lo apreciemos. Siempre podemos decidir cuanto apreciamos cualquier cosa.

Hijo, ahora entiendo por qué te es imposible creer que lo que estamos viviendo por tercer año consecutivo es algo especial.

Go Cubies!

Historias de mi niñez. Locura en Big Wheel!

 

He de haber tenido entre 5 y 6 años. Era el ansiado día de Navidad. Había un ambiente de emoción y anticipación en el aire. Como así todos los niños de esa edad, la Navidad prácticamente se reducía para mi a “que me ira a traer Santa”. Lo recuerdo como si hubiera sido ayer.

Finalmente, llegó el momento. Sentía que ya no podía esperar más. Ahí estaba bajo el árbol. Un triciclo Big Wheel. Hecho del plástico mas brillante que jamás hubiera visto.  Los tonos de azul, amarillo  y rojo llenaron de ilusión mi corazón. Por fin tenía esta máquina, este veloz amigo que algún día me llevaría de los confines de «la cuadra».

Pasaron un par de días y cada vez usaba mas mi Big Wheel. Me lo estaba disfrutando como nunca. Y con cada hora que pasaba la casa parecía un poco mas chica. Las paredes no me permitían ir tan rápido como yo lo hubiera querido. Los pasillos de la casa de mis papás, mis pistas de carrera, ya no eran suficientes.

Y entonces un día sucedió. Mis papás se habían ido a trabajar. Realmente no recuerdo quien se quedó a mi cargo. Lo único que puedo recordar es que decidir montarme a mi Big Wheel y decidir irme hasta el trabajo de mis papás. Solo así, sin avisar a nadie y a duras penas entendiendo como iba a llegar vivo hasta allá. Definitivamente me fui sin la mas remota idea de lo peligrosa que mi aventura era realmente. Imagínense: un niño de 6 años, en la calle con tráfico en su Big Wheel. Que estaba pensando!

En fin,  agarré camino y salí de mi casa. Empecé a pedalear y 1.2 kilómetros después aparecí, milagrosamente ileso, en el Super Centro Vista Hermosa en la tienda de mis papás. Con una cara de orgullo les dije ”hola! me viene en el Big Wheel!». Recuerdo vivamente la sensación de logro y satisfacción que sentía. Aún recuerdo lo rápido que pensaba que iba por las calles!

Ahora bien, les dejo a la imaginación de cada uno de ustedes como respondieron mis papás!

El recorrido!

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Google Map Interactivo

Es la honestidad algo que se debe premiar?

«El verdadero valor de la honestidad está en ser una persona honesta. Eso nunca se lo podemos dar a otra persona que no sea nosotros mismos.»

La semana pasada dejé olvidado mi maletín y mis zapatos de softball en el campo. Adentro del maletín estaban dos guantes, un bate, unas guanteletas y varias pelotas. En fin, todo el equipo que uso para jugar estaba ahí.

Me di cuenta de que lo había olvidado hasta el día siguiente. En el momento que me di cuenta que lo había perdido empecé a preguntar si alguien lo había visto. Nada. Fui al campo para hablar con los guardianes. Nada. En ese momento lo di por perdido.

Aún seguía con la esperanza de que alguien hubiera guardado mis cosas. La esperanza poco a poco se fue apagando conforme fui hablando con mas y mas personas que me daban de una manera u otra el mismo mensaje: «olvídate, alguien se las llevó y ahorita ya seguro hasta las vendieron». Me empecé a resignar.

Un par de horas después recibí un mensaje de una amiga diciéndome que tenía noticias de que la señora de la tienda del campo había visto mis cosas y que las había guardado. Me dio su teléfono, le llamé y acordé con ella pasar a traerlas por la tarde.

En este momento sentí mucho alivio y agradecimiento. Y al mismo tiempo empecé a sentir una fuerte sensación de deuda hacia la otra persona. Me empecé a preguntar cual debiese ser la recompensa adecuada que debía pagar por mis cosas. ¿Cuanto dinero es suficiente? Estaba sintiendo una fuerte deuda hacia la otra persona. Ojo! creo que sentirse en deuda no debiera ser lo mismo que sentirse agradecido.

Y así empezó a crecer mi confusión. Nacieron preguntas como:

  • si estoy agradecido, ¿por qué me siento en deuda?
  • ¿Acaso las personas solo queremos hacer lo correcto cuando hay una recompensa adicional que podemos recibir? Y de ser así, ¿no es el valor de hacer algo honesto y correcto su propia recompensa?

Realmente estaba bastante confundido y sentía fuertemente la necesidad de darle algo a la persona a cambio de haber guardado mis cosas. Lo empecé a hablar con varios amigos. Uno de ellos (@manuelcordon) me ayudó a esclarecer la situación con el siguiente experimento mental:

Si te imaginas que estás en la playa y estás viendo un maravilloso atardecer. Y el atardecer es espectacular y no pudieras pedir mas. Y luego al día siguiente estás en la misma playa, frente a otro increíble atardecer y ahora tienes un puro. Y tu experiencia sigue siendo espectacular. Al tercer día piensas en que sería genial tomar un Whiskey para acompañar el puro y tu contemplación de aún otro maravilloso atardecer. Así que ahí estás con un magnifico atardecer, tu puro y el mejor Whiskey del mundo. Nada te hace falta.

Al cuarto día estás frente al mejor de todos los atardeceres pero no tienes ni el puro ni el Whiskey. Estás sentado frente a esta obra de arte de la naturaleza y solo estás pensando: «Que desgracia, ¿donde jodidos están mi puro y mi Whiskey?

En mi historia de los zapatos y el maletín, la honestidad es el atardecer y cualquier recompensa en la que yo pudiera pensar darle a la señora serían el Whiskey o el puro.

Me puedo imaginar a la señora en una futura situación en la que volviese a hacer lo mismo y no recibiera nada externo a cambio de su honestidad, sintiéndose molesta por no recibir una recompensa por haber hecho un genuino acto de bondad. ¿Donde jodidos está mi Whiskey? Nunca quisiera causarle eso a nadie.

Al comprender que la recompensa de ser honesto es la misma honestidad, decidí que la mejor recompensa que le podía dar a esta persona era dejarla disfrutar su integridad por lo que es. Nada mas, nada menos.

Así que creo que no debemos premiar la honestidad. Es mas, creo que no podemos premiar la honestidad porque el verdadero valor de la honestidad está en ser una persona honesta. Eso nunca se lo podemos dar a otra persona que no sea nosotros mismos.

Donar sangre y un poco de humildad

El pasado domingo fui a donar sangre por primera vez. Como muchas otras cosas en mi vida, creí que sabia lo que estaba haciendo. Incluso mas que los expertos.

Durante los últimos dos años y medios he estado siguiendo una dieta baja en carbohidratos. Muy arrogantemente creí que un agua mineral y mi «snack» favorito, unos chicharrones, eran lo correcto de comer después de la donación. Ni se me ocurrió que los jugos y néctares que le estaban recomendando los expertos a decenas de personas podía aplicar a mi también.

Dos horas después de la donación (y mi ocurrente snack) tuve un fuerte bajón de azúcar y un malestar y vómitos espantosos.

Al mismo tiempo también creí que la respuesta natural era perder un poco de peso en los días después de la donación. De nuevo un gran error. Tan solo vean la gráfica.Subí cerca de 6 libras en un día!

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Alguien que sepa me pudiera aclarar por qué esta repentina subida y bajada de peso?

Así que la moraleja de la historia es que quiero empezar a ser un poco mas humilde y no andar por ahí tomando decisiones desde un punto de vista que se puede resumir en que todo el mundo debe girar y comportarse en torno a mi por qué yo lo se todo!

Hasta Siempre Chris Cornell

Tengo 41 años. Me gradué del Colegio en 1993. Toqué guitarra en un grupo de rock durante mis últimos años del colegio y los primeros años de la universidad. No es casualidad que Soundgarden (Chris Cornell), Pearl Jam (Eddie Vedder) y Nirvana (Kurt Cobain) me influenciaron muchísimo. Son de mis grupos favoritos. He dedicado miles de horas a escuchar su música.

En este momento, dos días después de que Chris Cornell decidiera tomar su propia vida, estoy escuchando su disco en vivo, Song Book. Escuchar su voz trae fuertes emociones. Emociones que no había experimentado antes de esta manera.

La tristeza es profunda. Pero es una tristeza muy diferente a la que hubiese esperado experimentar. Usualmente la tristeza que he experimentado en situaciones similares es una tristeza relacionada con algún tipo de «perdida». Es decir, cosas como la música perdió un gran músico, el mundo perdió una gran voz. No se si se puedan relacionar con el tipo de tristeza al que me refiero.

Hoy no. La tristeza que siento trae consigo un tinte muy fuerte de empatía y no puedo dejar de pensar en que tendría que estar sintiendo un ser humano por dentro para tomar una decisión como la que tomó Cornell. Creo que por primera vez en mi vida me he podido probar, de una manera muy distante, el profundo dolor que una persona que termina su propia vida pudiese sentir. Me pude poner en sus zapatos.

Al mismo tiempo esta tristeza nada en un mar de miedos al reconocer que nos es imposible saber que realmente está pasando con cualquier persona con la que nos relacionamos. No tenemos las mas remota idea de en que estado se encuentra el espíritu de los demás. Ni siquiera de las personas mas cercanas en nuestras vidas. La pudiésemos perder en cualquier momento.

¿Que tan importante es tomarnos 1 minuto en el día para conectar de la manera mas profunda que podamos para preguntarle a alguien como está?

¿Que tan importante es ver a alguien a los ojos y decirle que el simple hecho de ser un ser humano es mas que suficiente para merecer vivir?
¿Por qué nos es tan difícil darle una sonrisa a un amigo que está pasando por un mal momento y recordarle que el dolor pasará? Y que sentir dolor no es algo malo. Que es parte de saber que estamos vivos.

Así que de nuevo, gracias por dejar tu huella en nuestras vidas Chris.

pd. Se que no tiene sentido escribirlo y que nunca lo podrás leer pero igual lo quiero escribir: «No tenías que hacerlo. Nadie tiene que hacerlo.»

Para Recordar

El día que confundí el cáncer con la indiferencia

Estaba sentado en mi computadora leyendo mi feed de Twitter. En ese momento leí que una persona cuyo nombre reconocí había muerto de cáncer. No es una persona que conociera bien. La había visto por ahí y en los últimos meses de su vida empezamos a trabajar juntos. El del lado de su empresa como  mi potencial cliente y yo del lado de Ubiquo como proveedor.

En los últimos meses empecé a sentir lo que yo califiqué como una falta de interés por su parte para que el proyecto se moviera. Luego de múltiples llamadas durante semanas, finalmente logré hablar con el. Tímidamente me dijo que no había estado bien de salud y que estaba teniendo que atender «otras cosas» muy importantes. ¿Mi reacción ese día? Arrogancia plena: Pensé, no le importa el proyecto y está siendo totalmente indiferente a todo lo que yo estoy tratando de hacer parta el y su empresa. ¿Acaso no lo puede ver?

De una u otra manera hice que la interacción que tuvimos ese día fuera todo acerca de lo que me importaba a mi. Como que si solo yo importara. Esta manera de pensar seguro me cegó a la posibilidad de que había algo importante mas importante para el que yo y el negocio que estábamos haciendo. Algo como estar viviendo sus últimos días. Ni siquiera me puedo imaginar lo difícil que eso ha de ser. Lo que si entiendo hoy es que si, seguro el estaba atendiendo cosas mucho mas importantes para el que el proyecto.

La lección: el mundo no gira alrededor de nosotros. No todos ven el mundo como lo vemos nosotros. Simplemente no podemos experimentar el mundo igual que otra persona. Y lo más importante, no tenemos el derecho de que los demás vean nuestros intereses como una prioridad para ellos.

Como diría Tim Ferriss: No atribuyas a la estupidez o mala intención lo que le puedas atribuir a la carga de trabajo o diferencia en prioridades.