Menú Cerrar

Categoría: personal

La fuerza que corre por nuestras venas

El poder que cada uno de nosotros tiene adentro es inmenso. Todos venimos de un linaje de luchadores incansables que hicieron lo imposible para que nosotros pudiéramos vivir. De lo contrario no estaríamos acá.

Sin importar qué tan poco sepamos de nuestra historia familiar lo más seguro es que nuestro árbol genealógico esté repleto de héroes anónimos. Y su sangre corre por nuestras venas.

Si regresamos tan solo 2 ó 3 generaciones atrás, sin duda alguna encontraremos que muchos de nuestros antepasados pelearon en guerras que hacen que la pandemia que estamos viviendo hoy parezca un juego de niños. Y sí, las futuras generaciones también admirarán los grandes esfuerzos y sacrificios que nosotros estamos haciendo en este momento. Nosotros también seremos los héroes de las generaciones que vienen.

Vivir una vida completa es una tarea heroica y si nuestros papás y abuelos no fueran héroes, nosotros no estaríamos acá. ¡Qué seguido olvidamos esto! Nos enfrentamos a un pequeño obstáculo o contratiempo y nos sentimos impotentes. Tenemos una dificultad que resolver y nos damos por vencidos antes de siquiera intentar dar el primer paso. Y no solo esto, en nuestra vida diaria también nos reusamos a vernos como potentes agentes de cambio en el mundo. Constantemente negamos nuestro linaje.

¿Qué mejor día que hoy para recordar la infinita fuerza que corre por nuestras venas y honrar lo que nuestros antepasados hicieron por nosotros al decidir ser valientes ? Es momento de seguir su ejemplo. El valor que tanto admiramos en las acciones e historias que nos contaron sobre ellos cuando éramos pequeños vive en nuestro corazón. Somos igual o más valientes y temerarios que ellos. Tenemos que serlo, sus genes están en cada fibra de nuestro cuerpo.

Nuestro nombre y apellido están tan lejos de ser lo único que nuestros padres nos han dejado. Hay tantas cosas más, siendo la más importante de ellas, la fuerza que corre por nuestras venas.

Si yo cambio, todo cambia (The Matrix 15 años después)

Hoy volví a ver The Matrix por primera vez en por lo menos 15 años. Algo que estoy apreciando bastante es que la vi con mi hijo Christian quien está por cumplir 12 años. Finalmente coordinamos para tener un poco de tiempo juntos y sentarnos a ver este clásico de ciencia ficción. Verla con él me dio el incentivo de estar más enfocado y así poder irle ayudando a entender las partes más complejas de la película.

Aunque no había visto The Matrix en más de 15 años esta es un película que he visto por lo menos unas 30 veces. Mi impresión era que a estas alturas ya no había nada nuevo que descubrir. ¿O sí?

La experiencia que recién tuve viendo la película, mi interpretación de la historia y diálogos al igual que el significado que le di a la escenas principales (“There is no spoon”) fueron totalmente nuevas. Casi que les podría decir que hoy NO vi una película de ciencia ficción, hoy vi una documental.

Claro que la película no ha cambiado, el que ha cambiado soy yo. ¡Y qué adecuado es estar escribiendo esto! El tema central de la película es que la percepción lo es todo. Vaya que esto es algo sobre lo que he estado pensando, escribiendo y aprendiendo todo lo que puedo.

Hoy no vi una loca historía sobre un posible futuro desastroso en el cual los seres humanos pasan a ser solo baterías para las máquinas. Hoy vi una profunda reflexión acerca de la condición humana y cómo nuestros pensamientos definen nuestras vidas. Hoy vi una compasiva historia acerca de cómo cada uno de nosotros es prisionero de sus miedos y falsas creencias. Hoy vi una invitación a ser valientes y escoger la píldora roja. Hoy recordé que la realidad, por difícil que sea, siempre será infinitamente mejor que la fantasía en la que todos estamos perdidos. Hoy entendí que la liberación final de todos nuestros sufrimientos está adentro de nosotros.

Nuestra experiencia de vida será lo que queremos que sea. No hay duda de esto. Si queremos tomar la píldora azul y evitar la realidad está bien. Claro que esto tendrá sus consecuencias (¿Recuerdan a Cypher?). También podemos escoger la píldora roja, despertar y afrontar la realidad. Esta es la única manera de poder influenciar el mundo que nos rodea, estando en contacto directo con él.

Si queremos cambiar nuestra realidad y moldearla a nuestra voluntad debemos tratarla como un cuchara de plata y recordar esa frase que hoy me dejó sin aliento. “No trates de doblar la cuchara. Eso no se puede hacer. Lo que debes recordar siempre es la verdad: Que en realidad la cuchara no existe.”

¿Es legal que un banco haga esto en Guatemala?

Este pasado miércoles 15 de septiembre se celebró el día de la independencia acá en Guatemala. Fue el bicentenario de nuestro país.

Cómo es habitual, desde el martes 14 mis bancos empezaron a enviarme varios comunicados acerca de los horarios modificados que estarían en vigencia para el procesamiento de las transferencias ACH durante el feriado.

Justo unos minutos después de recibir estas notificaciones de los bancos una persona me contactó por Whatsapp para decirme que una transferencia que me había hecho acababa de ser rechazada por mi banco. Oook… Era el final de la tarde del día antes del feriado. A lo mejor eso tenía que ver.

Resulta ser que esto no tenía nada que ver. Yo probé hacer varias transferencias dentro de los horarios habilitados y nada. Todas las transacciones que traté de hacer hacia esta cuenta fueron rechazadas. Definitivamente había algo mal más allá del horario del feriado.

Después de varias pruebas fallidas decidí finalmente llamar al banco. Todavía no puedo creer la respuesta que obtuve. “Señor, todas sus cuentas están bloqueadas porque aún no ha actualizado sus datos con nosotros”, dijo tranquilamente la voz al otro lado de la línea. “Acérquese a una agencia a actualizar sus datos y ahí mismo le desbloquearán sus cuentas”, concluyó.

¡Qué! ¿Mi dinero está rehén hasta que actualice mis datos? Realmente me pareció desagradable esta estrategia. Particularmente porque no puedo recordar que el banco me haya contactado para pedirme que actualice mis datos. Lo que no puedo olvidar son las infinitas e insistentes llamadas ofreciéndome un “extra financiamiento que tengo disponible a un muy buena taza”.

En fin, fui al banco a actualizar mis datos y después de dos horas y media (sí, el sistema falló y no podían desbloquear mis cuentas en dólares) logré liberar el acceso a mis cuentas, a mi dinero que les estoy confiando.

Alguien que sepa me puede decir, ¿Es este tipo de acción legal en Guatemala? ¿No hay alguna ley que proteja a los cuenta habientes? La verdad yo no tengo idea. Lo que sí es que me pareció un táctica de muy mal gusto. Si tan solo me lo hubieran pedido, yo hubiera ido a actualizar mis datos.

Un mejor esquema de distribución para el contenido del Blog

Antes de empezar me quiero tomar el tiempo para agradecerle a cada uno de ustedes la constancia con que leen los posts y el tiempo que se toman para darme feedback. La retroalimentación que me dan sobre los posts es extremadamente valiosa. Se necesita de dos para poder bailar. ¡Gracias!

Durante el último año le he ofrecido a ustedes, la audiencia del Blog, la opción de suscribirse a una lista de correo que hasta al día de hoy ha funcionado de la siguiente manera: Las personas que deseaban recibir el contenido del blog por correo compartían su dirección (la cual se mantiene privada en todo momento) y a partir de ese momento empezaban a recibir un correo diario con el post del día anterior.

Aunque esto ha funcionado bien, el hecho de recibir uno correo diario puede ser algo agobiante para algunas personas. Muchos de ustedes me han dicho que a veces sienten “que se están quedando atrás” si no pueden leer algún post y que eso les genera algo de ansiedad. Recibir un correo diario ha probado ser demasiado.

Es por esto que el funcionamiento de la lista de correos va a cambiar a partir de hoy. El feedback que he recibido durante el último año indica que entregar el contenido de manera semanal puede funcionar mejor, así que acá vamos.

El nuevo esquema será que todos los jueves a las 6:00am hora de Guatemala les estaré enviando un correo con los links de los posts de la semana para que puedan tener un “menú” del contenido semanal y así se les haga más fácil encontrar y leer solo lo que les parezca más relevante.

Espero que este cambio les haga más fácil y agradable leer los posts. Realmente creo que así será y si conocen a alguien que le pudiera interesar subscribirse a la lista de correo bajo este nuevo esquema les agradeceré que compartan el Blog con ellos.

Se cierre o no, hay tanto que agradecer

Viendo mi feed de Twitter puedo percibir la ansiedad colectiva despertar en Guatemala. Hay fuertes rumores de que se avecina otro cierre del país debido al crecimiento de casos de Covid-19. La ansiedad es justificable. Muchos negocios sufrirán grandes pérdidas si este fuera el caso.

Al mismo tiempo, hoy por la tarde nos enteramos que la señora que nos ayuda con la limpieza en la casa dio positivo de Covid-19 (no hemos tenido contacto en ella en semanas). Aproximadamente ya lleva una semana enferma y hoy que finalmente se le pudo diagnosticar ya está en un punto en el cual necesita oxígeno. En dónde fue diagnosticada (no tengo idea en donde fue) le dieron unas pastillas, la mandaron a su casa y le recomendaron que consiguiera oxigeno. Cuando hablamos por teléfono con su hija no nos supo decir que medicina le habían dado. Solo sabía que era una.

Decidimos llamar a la farmacia y pedir un kit completo de medicinas para tratar la enfermedad y hacérselo llegar de inmediato. No puedo dejar de pensar que pedir esa bolsa fue tan fácil para nosotros mientras que para ella simplemente era algo imposible de hacer. Realmente espero con todo mi corazón que los medicamentos que iban en esa bolsa aún puedan hacer la diferencia entre la vida y la muerte.

Ahora a las 9:00pm hay cadena nacional y todos nos enteraremos de las nuevas disposiciones. Se cierre el país o no, los invito a detenerse un momento y no olvidar que hay tanto que agradecer.

Gracias Jim. Te voy a extrañar.

Escucho unos cuantos truenos retumbar en la distancia mientras veo la lluvia incesantemente caer a través de mi ventana. El cielo hoy se pinta de gris, está cubierto con nubes que parecieran tragarse cualquier esperanza de luz. Sí, el clima en este momento es una analogía perfecta para como me estoy sintiendo hoy.

La música suena en mis oídos y cada nota que escucho intensifica el dolor que siento en mi corazón. Me siento muy triste pero eso está bien porque estoy convencido de que en este momento no quiero sentir ninguna otra emoción. Me quiero tomar un momento para sentarme a solas con esta infinita tristeza y recordar con mucho cariño a un gran amigo que hoy murió.

He conocido a muchas personas en mi vida, muy pocas de ellas se han ganado mi admiración y cariño como lo hizo Jim. Ante mis ojos Jim siempre fue una interminable fuente de fortaleza y, paradójicamente, de compasión.

Me resulta muy difícil poner en palabras de dónde viene esta sensación de pérdida tan profunda por alguien con quien compartí relativamente muy poco tiempo. Me imagino que el cariño no necesita de mucho tiempo para crecer cuando se está hablando de una persona tan especial. Sí, así era Jim, no necesitaba de mucho tiempo para ganarse cualquier corazón.

Así que Jim, no me queda nada más que decirte que estoy muy agradecido que nuestros caminos se cruzaron brevemente en esta vida y que me considero extremadamente afortunado de que yo y mi familia pudimos estar brevemente cerca de ti. Gracias, nos enseñaste muchísimo a los tres.

Conversaciones que cambian vidas

Hoy por la mañana tuve una larga conversación con una gran amiga. Esta amiga es una de esas personas que inspiran a cualquiera con tan solo dirigirle un par de palabras. Es una guerrera que en todo momento mantiene su humildad y genuino interés por el bienestar de los demás. No tengo más palabras para describirles todo lo que ella es. Es casi sobrenatural.

¿Saben? De vez en cuando uno se topa a la persona correcta, en el momento adecuado y se tiene conversación que cambia todo en un instante. En estos casos no se necesita tener una agenda, una lista de cosas por hacer o un problema en particular que resolver. Todo lo que hace falta es tener las ganas de conectar con la otra persona y compartir. Realmente no se necesita de nada más.

Par mi las conversaciones son más que un intercambio de palabras. Son entendimiento, comprensión y una oportunidad de mostrar empatía. Una conversación profunda puede cambiar para siempre la vida de todos los participantes. Las conversaciones cambian el estado de ánimo y las perspectivas sobre las cuales construimos nuestras vidas.

A veces resulta muy difícil describir aquellas cosas que ocurren en nuestro interior pero en este caso lo voy a intentar.

En este momento siento un sentido de posibilidad casi infinito. Siento que puedo hacer cualquier cosa que me proponga. También creo que hay un valor infinito en muchas cosas que he venido haciendo con mi vida que hasta hace unas cuantas horas creía que eran una pérdida de tiempo. Siento que mi tiempo en esta tierra está valiendo la pena y que todo lo que hago, bueno y malo, es mío y me está ayudando construir la historia de mi vida.

Amigos, ese es el poder de las conversaciones.

El arte de la recta final

Hay personas que prefieren tomarse su tiempo. A mí me gusta la adrenalina de la recta final. Aunque si me preguntaran les diría que la recta final me causa ansiedad y que la detesto, la verdad es que es la recta final es lo que saca lo mejor en mí.

La historia siempre es igual. Esta vez sí lo voy a hacerlo con tiempo. Esta vez no lo voy a dejar para última hora. ¡Mentiras! Una vez más estoy por irme a dormir temprano tan solo para levantarme mañana súper temprano, con el filo de la navaja balanceándose sobre mi, para cerrar con broche de oro lo que debo terminar. Realmente vivo en el arte de la recta final.

El gato que luchó hasta poder dormir

Erase una vez un cariñoso gato que no le gustaba darse por vencido. Una vez que encontraba algo que quería no se detenía por nada hasta lograrlo. Es cierto, está actitud muchas veces le causa muchos problemas pero al final de cada aventura Fluffy usualmente se sale con la suya.

Y hoy el desenlace no fue para nada diferente. Fluffy, al igual que siempre, identificó algo que quería con todo su corazón y lo empezó a perseguir con todas sus fuerzas. Resulta ser que lo que quería este perseverante gato el día de hoy era dormir en mis piernas.

Hoy ha sido un día lluvioso y ha hecho un poco de frío. A esto le podemos sumar que tengo bastante sueño. Ayer me acosté bastante tarde y no dormí mucho. Ahora, no sé que tanto haya dormido Fluffy pero sospecho que durmió bastante más que yo. Eso es lo que hacen los gatos. Sin embargo, en el momento que vio que me senté en el sofá a escribir empezó a insistir con quererse subir sobre mis piernas a dormir.

¡Vaya que esta gato es persistente! Por lo menos lo bajé 7 veces y vez tras vez volvió a intentar trepar sobre mis piernas para tratar de dormir. Cómo les conté al principio de la historia, Fluffy no se da por vencido hasta conseguir lo que quiere. Claro, puede haber tomado medidas drásticas para contrarrestar su insistencia pero su cara de gato con botas de Shrek me ganó.

Así que después de la séptima u octava vez que lo bajé y que él se volvió a subir le di por ganada la batalla y lo dejé dormir sobre mis piernas. Pero eso sí, la siesta no le salió gratis. No olvidemos que yo quería escribir así que en el momento que se durmió el gato más perseverante del mundo se convirtió en una pequeña mesa sobre la cual puse mi laptop y empece a escribir estas palabras que están terminando de leer.

Agradecer siempre es mejor que lamentarse

Agradecer siempre es mejor que lamentarse

Las cosas siempre están en constante movimiento. Todo está cambiando todo el tiempo. Somos nosotros los que no tenemos la conciencia suficiente para darnos cuenta del constante cambio a nuestro alrededor. El respiro que estoy tomando en este momento es diferente al anterior y también será diferente al que viene. Esta es la naturaleza del mundo en que vivimos. Todo cambia, todo eventualmente tiene que terminar.

Y aún así insistimos en apegarnos a que las cosas se mantengan como son, especialmente cuando las estamos disfrutando. Pero es esta necesidad de que las cosas sigan igual lo que no nos deja disfrutar los momentos tal y como son. Es esta la razón por la cual nos lamentamos cuando algo bueno llega a su fin. Simplemente no lo queremos dejar ir. Creemos que sin “eso” no podremos estar bien. Esto simplemente no es cierto.

Pero hay otra manera mejor de experimentar el cambio. Cuando algo cambia siempre podemos agradecer por lo que se tuvo. Sin apegos, nostalgias o remordimientos. Sin lamentarnos porque terminó. Claro que podemos despedir hasta los mejores momentos con un agradecimiento genuino que solo puede nacer en un corazón que entiende que nada dura para siempre y que cada momento de la vida es un verdadero regalo. Ver el mundo a través de estos ojos no solo nos permite afrontar de mejor manera los cambios sino que también nos permite disfrutar plenamente de cada momento de nuestras vidas sin tener miedo alguno de que pronto vaya a terminar.

Gracias Javi #9, Rizzo #44 y Kris #17 por este 2,015 – 2,021 tan especial. Especialmente por el 2,016.

Chris, sé que hoy fue duro pero aprendimos una lección grande. Agradecer es siempre mejor que lamentarse. ¡Ánimo!