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Categoría: tecnología

Quienes deben construir la tecnología de nuestras empresas

Con cada día que pasa más y más empresas se convierten en empresas de tecnología sin importar cuál sea su línea de negocios principal. La capacidad de crear tecnología que pueda generar una mejor experiencia para los clientes de cualquier empresa ya no es opcional.

Lo queramos o no la calidad de la interacción que los clientes esperan tener con nuestras empresas está sesgada para siempre por las fenomenales experiencias que ofrecen empresas como Google, Apple, Uber y muchas otras de este calibre. Las expectativas son altísimas y los consumidores son menos tolerantes que nunca antes en la historia.

¿A qué nos lleva esto? A que toda empresa requiere personas expertas en la creación de tecnología de punta dentro de sus filas. Y ya no estamos hablando de expertos en tecnología “interna” como sistemas contables, inventarios o ERPs. Estamos hablando de expertos en tecnología “externa” qué es la que los clientes quieren utilizar para mejorar su experiencia con nuestras marcas.

Crear este tipo de tecnología, bueno realmente cualquier tipo de tecnología, no es fácil. Especialmente cuando las cosas cambian tan rápido como lo están haciendo ahora. Los procesos, herramientas y conocimientos necesarios para poder entregar esta soluciones son totalmente nuevos. Se necesita sangre fresca para poder ejecutar.

La sangre fresca está en las universidades o en las personas recién graduadas de las universidades. Ellos son los que mejor entienden la nueva tecnología y como interactuar con ella —son las personas idóneas para tomar las decisiones del qué y cómo construir los futuros tecnológicos de nuestras empresas.

Por el contrario, los gerentes actuales que manejan nuestras empresas, aunque tienen mucha experiencia y sabiduría, su enfoque durante los últimos años ha sido desarrollar sus habilidades gerenciales, no crear tecnología. Sino no fueran buenos gerentes. La brecha entre ellos y la tecnología de punta es cada vez más grande.

Es momento de reconocer esto y entender que la mejor manera de construir la tecnología que nuestras empresas necesitan hoy es confiar y darle rienda suelta a la nueva generación de desarrolladores que están más cerca de la acción. Es de la mano de ellos que llegaremos al siguiente nivel.

Ahora, ¿qué vamos construir?

A pesar que prácticamente toda mi carrera profesional la he pasado mayormente centrado en crear tecnología, hay una parte de mí que valora mucho la interacción humana con otras personas. Claro está que el avance tecnológico no implica una menor interacción entre las personas pero los acontecimientos recientes de la pandemia han llevado a un distanciamiento forzado que necesariamente se ha tratado de reducir con tecnología. En estos días hay un poco de confusión.

Creo que herramientas como Zoom han aportado una conexión que no tiene precio y la verdad no sé que hubiéramos hecho sin ellas. De la mano de estas aplicaciones tenemos la sustancial mejora en la conectividad a Internet que ya muchas personas (desafortunadamente no todas) pueden disfrutar. La infraestructuras de red y las aplicaciones ya están acá. Ya tenemos todas las piezas. Ahora la pregunta es, ¿qué vamos a construir con ellas?

Mi interés particular gira alrededor de la creación de una comunidad de aprendizaje en dónde, gracias a toda la tecnología que ya está disponible, los miembros de la comunidad puedan aprender, y, aún más importante, puedan practicar y experimentar juntos. Estoy convencido que ya tenemos todo lo que necesitamos para que el aprendizaje en línea sea práctico, colaborativo y muy activo. Sé que los días en que “aprender” por Internet era un proceso pasivo de consumo de información están quedando atrás. Estoy convencido que lo podemos hacer mejor.

Esta comunidad de aprendizaje y experimentación activa es lo que estoy visualizando como sueño personal. Al mismo tiempo me estoy sintiendo muy entusiasmado de ver lo que otros están por construir en las diferentes áreas que a cada uno de ellos le apasionan.

Las piezas de Lego para que podamos construir el mundo del mañana ya están disponibles y al alcance de aquellos que quieran movernos hacia adelante. El mundo ha cambiado para siempre y a un ritmo sin precedentes. Los cimientos para construir el futuro ya están acá.

¿Qué creen que vamos a construir?

La crítica «on line»

Criticar algo en público es cada vez más fácil. Poco a poco la cultura “on line” ha creado en un espacio virtual apto para despedazar los proyectos, acciones y sueños de cualquiera.

La tecnología y capacidad de comunicación que existe hoy no tiene precedentes pero no puedo dejar de cuestionarme si la manera en que la estamos utilizando es la mejor. Me parece que no.

Creo que la crítica, retroalimentación, “feedback” o cómo ustedes le quieran llamar es de los regalos más grandes que una persona le puede dará otra. Esto sí y sólo sí, la intención de dar la crítica es genuinamente ayudar a la otra persona a mejorar. Esto no es lo que veo pasar “on line”.

¿Qué es lo que sí veo? Con mucha tristeza veo mucho veneno y un infinito deseo de mostrar superioridad sobre los demás por medio de la destrucción de sus proyectos y aquello en lo que mas creen. Veo cómo se rechazan, con maldad infinita, los proyectos de personas que tal vez en un pasado cometieron algún error y ahora están tratando de hacer enmiendas. Veo, sin aún poder entenderlo, cómo se critican las acciones de personas cuando es evidente que las personas que critican no tienen idea de lo que están hablando. Veo cómo estamos utilizando toda esta maravillosa tecnología para destruirnos unos a otros.

Hoy tenemos todos lo que pudiéramos desear y más. Hoy podemos comunicarnos con casi cualquier persona en el mundo. Tenemos mucho poder. Cada uno de nosotros tiene un megáfono que puede resonar, cómo diría el famoso Buzz Light Year, “¡Al infinito y más allá!”. Tenemos que ser más conscientes en cómo usamos este poder que tenemos y recordar que qué la otra persona no nos conozca o no nos esté viendo no nos da permiso de destrozar sus sueños con un comentario público cuyo único objetivo es hacer daño. Tenemos que ser mejores que eso.

¿Cómo vamos pagar?

Durante los últimos días ha habido mucha controversia acerca de las nuevas políticas de privacidad de Whatsapp. Mas allá del ruido mediático que esto ha causado, creo que muy poco va a cambiar. Algunas personas dejarán de usar el servicio. Estimo que esto será un porcentaje muy bajo de la base total de usuarios. El resto seguirá utilizándolo normalmente.

En mi grupo específico de contactos les puedo afirmar que solo 2 de ellos me han contactado por un aplicación alterna. El resto de mis contactos, a pesar de que muchos han bajado alguna otra aplicación, sigue utilizando Whatsapp habitualmente a pesar de haberse quejado fuertemente de los cambios.

Todo en este mundo se tiene que pagar de una manera u otra —siempre. En el mundo del internet y la tecnología nos hemos acostumbrado a pagar o con nuestra atención o con nuestros datos personales pero ya no con dinero. Nos quejamos si una aplicación cuesta más de $1.99 y decimos que es una desconsideración cobrar taaanto por un aplicación que nos simplifica grandemente la vida. Queremos que todo sea gratis y que funcione impecablemente.

Si queremos aplicaciones privadas de comunicación que funcionen bien tendremos que pagar por ellas —con dinero esta vez. Es absurdo pensar que llegará una solución gratuita y de calidad que no necesite minar nuestros datos privados para ser sostenible en el tiempo. Esto simplemente no ocurrirá.

Estoy seguro que este asunto de las herramientas de comunicación se estabiliza pronto. Lo que aún no sé es como la mayoría de las personas decidirá que quiere pagar el privilegio de tener estas maravillosas aplicaciones a su disposición: con sus datos privados o con su dinero. Esto determinará el tipo de solución que prevalecerá.

Por el momento pareciera ser que la mayoría querrá pagar con sus datos privados y parece ser que Whatsapp ya lo sabía desde hace tiempo atrás.

Como cambiar el tamaño de un partición de Boot Camp sin perder data

Boot Camp es la solución de Apple que permite correr Windows de manera nativa en una iMac o Macbook.

Nota importante: En estos días en que ya contamos con dos modelos MacBook que corren sobre los SOC (System on a chip) propietarios de Apple M1, Boot Camp solo funciona en Macs que aún tienen procesadores Intel.

A continuación describo el proceso que acabo de utilizar para crecer mi partición de Boot Camp en una iMac de 27″ con un Fusion drive de 1TB. Este proceso, como mencioné antes, debiera correr sin problemas en cualquier Mac con procesador Intel.

Pasos a seguir

  1. Abre la aplicación Disk Utility estando en tu sistema operativo Mac OS
  2. Busca el disco duro que contiene la partición en donde está instalado tu sistema operativo Mac OS. La partición usualmente se llama Macintosh HD
  3. Oprime el botón de Partition
  4. Selecciona la partición Macintosh HD
  5. Redúcela en el tamaño que quieres agrandar tu partición de Boot Camp. Esto creará una partición nueva del tamaño exacto en que se redujo la partición Macintosh HD. La partición nueva se llamará Untitled
  6. Cuando el proceso termine, reinicia tu computadora e ingresa a tu sistema operativo Windows
  7. Descarga la aplicación MiniTool Partition Wizard Free de manera gratuita. La versión más reciente al momento que escribí esto era la 12.3
  8. Arranca el programa. Selecciona la partición Untitled que creo Disk Utility en el paso 5. Formatéala con formato NTFS.
  9. Selecciona la partición Boot Camp, debiera estar justo al lado derecho de la partición Untitled que acabas de formatear. Presiona el botón de Extend.
  1. Selecciona el tamaño de la partición que quieres utilizar para agrandar tu partición de Boot Camp (Windows) y presiona ok.
  2. Es posible que el software te de un error y te pida que reinicies la máquina. Reinicia la computadora y asegúrate de presionar la tecla de option para poder seleccionar ir a Windows durante el proceso de arranque.
  1. La computadora se reiniciar sola una vez más. Asegurate entrar a Windows durante este reinicio.
  2. Listo!

Descubrir Windows 10

Hasta este fin de semana tenía más de 15 años de no usar Windows formalmente en una computadora. Desde que compré mi primer Mac he estado trabajando todo lo que hago en MacOS. De vez en cuando instalé una máquina virtual para correr unos archivos de Excel que solo corrían en Windows pero nada mas.

Si mal no recuerdo la última versión de Windows que utilicé fue Windows Vista. Mis memorias de ese sistema operativos no son buenas.

El domingo pasado, por solicitud de mi hijo, que está mostrando indicios de Gamer, instalé Windows 10 en mi iMac sobre su propia partición de Boot Camp. Déjenme decirles qué después de una hora de uso ligero Windows 10 parece no estar tan mal como Windows Vista.

Aparte de instalar Steam y un par de juegos que ya me habían comentado que “no corren en la Mac”, dediqué una hora a explorar el sistema operativo. Sigue habiendo algo fundamental que no me gusta de Windows. No puedo poner en palabras que es pero es algo relacionado al paradigma de diseño de cómo funciona el sistema que no me gusta.

Pero esto no importa. Durante esa hora estuve descubriendo una versión de Windows totalmente diferente a las que conocí años atrás. Pude ver muchos avances y mejoras. Encontré maneras nuevas de hacer operaciones comunes en la computadora y decisiones de diseño totalmente distintas a las que estoy ya acostumbrado a usar. Y esto es bueno.

Es bueno porque hay algo mucho más importante que el hecho de que el sistema operativo me haya gustado o no. Pude cuestionar mi manera de pensar sobre cómo se “debe” usar una computadora. Tuve la oportunidad de descubrir otra manera de trabajar en la computadora bajo un set de decisiones de diseño fundamentalmente diferentes. Embarqué en el proceso de descubrir y cuestionar la manera en que he venido haciendo las cosas desde ya hace mucho tiempo. Esto siempre es útil.

El proceso de descubrir es incómodo. A nadie le gusta cambiar la manera en que hace las cosas con las que se siente cómodo —y esto es lo que precisamente es descubrir. Se requiere de un incentivo fuerte para empezar este proceso. De lo contrario seguimos haciendo lo mismo y no descubrimos mayor cosa. En este caso el incentivo fue ayudar a mi hijo a jugar estos juegos que simplemente no corren en MacOS.

Así que este fin de semana volví a descubrir Windows, aprendí a usar Boot Camp, instalé Steam e instalé a mano los Drivers para Windows de la tarjeta de red Broadcom de la iMac. Tuve un incentivo, me embarqué a descubrir algo nuevo y aprendí bastante sobre algo que es importante para mí. Voy a empezar a hacer un poco más de eso.

Un semana sin AirPods Pro

Sí, sé que el título no suena para nada bien. De hecho, este es un post que fácilmente se podría clasificar como un “clásico problema de primer mundo”. Estoy ok con eso.

La semana pasada llevé mis AirPods Pro a Ishop para que los reemplazaran. Ambos auriculares padecían de un problema de fábrica ya ampliamente reconocido por Apple.

Hoy por la mañana recibí una actualización del ticket de soporte notificando que los nuevos auriculares nuevos ya estaban listos y que los podía pasar a traer. Fui a la tienda y 10 minutos después estaba de regreso en mi carro en camino a casa.

Regresé a la hora de almuerzo y lo primero que hice al terminar de comer fue sentarme a meditar utilizando los AirPods. En ese preciso instante me di cuenta de lo mucho que los extrañé durante la semana que llevó el reemplazo —no sabes lo que tienes hasta que lo pierdes.

No solo es la calidad del audio que producen o la excelente función de cancelación de sonido. Es la practica conexión inalámbrica al teléfono, lo cómodo que quedan en los oídos y la larga duración de la batería. De verdad que son el paquete completo.

Durante la semana que no los tuve estuve utilizando otro par de audífonos inalámbricos que tengo (Power Beats Pro) y me funcionaron muy bien. Les puedo decir que durante esa semana no extrañé para nada los AirPods y estuve muy satisfecho con los audífonos que estuve usando.

Pero wow, de verdad que el nivel de satisfacción que dan los AirPods Pro al momento de tener contacto con ellos es de otro mundo.

Mi semana sin AirPods no estuvo para nada mal pero hoy que regresaron no puedo evitar sentir una pequeña dosis de felicidad al tenerlos de vuelta. Son un producto 5 estrellas.

El uso del tiempo y la tecnología

Sin duda alguna, la tecnología es algo que, durante todo el trayecto de la historia humana, nos ha ayudado a utilizar mejor nuestro tiempo. La tecnología es la principal razón que nos permite disfrutar las vidas que hoy tenemos. Es el motor detrás de la prosperidad de nuestra civilización.

Y aún así, la tecnología tan solo es una herramienta que amplifica los más profundos deseos humanos. Son estos deseos, lo que determinará no solo el tipo de tecnologías que crearemos, sino que como utilizamos la tecnología que ya tenemos disponible.

Y con esto vuelvo al uso de nuestro tiempo que, para el propósito de este post, es lo mismo que el uso que le damos a la tecnología. En este mundo hiper-conectado en que vivimos hoy nuestra calidad de vida, más que nunca antes, depende de cómo decidimos usar la tecnología y por ende como usamos nuestro tiempo.

Por ejemplo, estamos afuera y tenemos 10 minutos que esperar. ¿Qué escogemos hacer con nuestra conexión a toda la información del mundo? ¿Nos endormecemos con el scroll infinito de las redes sociales o leemos un articulo que nos ayude a crecer?

Nos sentimos quemados de tanto trabajar. ¿Dejamos que nuestra adicción a la pantalla nos mantenga pegados al email del trabajo hasta las 3:00am o streameamos una meditación que nos ayude a dormir mejor? Estamos aburridos y no hay nadie alrededor. ¿Vemos vídeos que se burlan de personas que tuvieron accidentes en YouTube o buscamos un tutorial que nos ayude a desarrollar alguna habilidad para crecer nuestros ingresos? Estamos con sobre peso. ¿Celebramos que ahora es prácticamente inmediato pedir comida chatarra por el teléfono o creamos y seguimos un plan de perdida de peso con una de las más de 1,000 aplicaciones gratuitas que existen?

Las herramientas sin duda alguna están ya disponibles. La más grande pregunta que afrontamos cómo especie es que vamos a hacer con ellas. Los invito a escoger sabiamente.

Que esperar del lanzamiento del iPhone 12

Aunque este año no tengo pensado cambiar mi iPhone —estoy manejando un ciclo de cambio de 2 años— estoy muy emocionado por el evento “Alta Velocidad” que tendrá Apple mañana. Aparte, no se me ocurre que le pudiera hacer falta al iPhone 11 Pro que tengo.

Los rumores indican que podremos contar con el lanzamiento de 4 variantes del iPhone 12. Las opciones pudieran ir desde un iPhone mini hasta un monstruoso iPhone 12 Max con una pantalla de 6.7“. Los dispositivos debieran contar con procesadores A14 muy similares a los que está usando el iPad Air 4 lanzando hace un mes. También se dice que traerán LIDAR para una mejor experiencia de realidad aumentada. El diseño se espera con los lados ”cuadrados» del teléfono regresando a algo similar a cómo era el iPhone 5.

Lo que sí me interesa mucho es saber si se estarán presentando las primeras laptops con silicona Apple mañana. Durante el WWDC Apple prometió que las primeras computadoras utilizando sus propios procesadores basados en ARM estarán a la venta antes de fin de año. Ya queda poco tiempo y no me puedo esperar.

Estoy escribiendo esto en una MacBook Pro 13“ 2016 con Touch Bar. Es una máquina buena, muy buena. El teclado nunca me terminó de convencer pero me acostumbré con el tiempo. La computadora rinde bastante y está en excelente estado. Tiene 16 GB de RAM y 512 GB de estado sólido. Es una muy buena computadora. No obstante, sin siquiera haberlas visto, ya decidí qué estaré comprando la primer MacBook Pro de 13” con silicona Apple que salga. Espero poderlas conocer mañana! Hay personas que dicen que habrá otro evento para esto en Noviembre. Ya veremos.

Ya que los iPads y el Apple Watch ya se actualizaron hace menos de un mes, lo otro que podemos esperar que se presente mañana son nuevos productos de audio. Se esperan nuevos audífonos (no in-ear estilo air pods) y un homePod mini más económico (este si me pudiera interesar).

Bien, pues estamos a unas 12 horas de saber exactamente qué se trae Apple entre manos. Esperemos un poco más y pronto será momento de ajustar presupuestos en base a los “dulcitos” que mañana nos cautiven.

Un bot de Amazon me acaba de enviar 2 pantalones sin costo

El 1 de septiembre USPS reportó un paquete que pedí por Amazon Prime como “entregado” en mi Courier. Al día de hoy nadie sabe en dónde está el paquete supuestamente “entregado”.

Después de dos semanas de estar detrás del equipo de atención al cliente del Courier acá en Guatemala finalmente entendí que está pasando. Al parecer el correo nacional de Estados Unidos está sobre saturado y están teniendo problemas logísticos. La experiencia del personal del Courier es que muchos paquetes que se están enviando vía USPS están siendo entregados a direcciones equivocadas. Los paquetes parece ser que no se pierden para siempre y eventualmente aparecen. El tiempo más largo en que un paquete ha tardado en aparecer es de 45 días.

La representante de atención al cliente me comentó que Amazon está al tanto del problema y están enviando reemplazos de los paquetes “perdidos” a los clientes que ponen un reclamo. Me recomendó empezar ese proceso y me dijo que si el otro paquete aparece que ellos lo estarían enviando de regreso a Amazon. Y acá es donde se pone buena la historia. Todavía no puedo creer lo que pasó.

Decidí seguir el consejo y agarré mi teléfono. Entré al App de Amazon y me fui a la sección de ayuda. Se abrió un chat con lo que parecía ser un tradicional Bot. Pero este no era un Bot normal! Este bot tiene la autorización de confiar en la palabra de los clientes y enviarles productos sin costo alguno. Por lo menos así fue en mi caso. Vean la conversación que duró menos de 45 segundos por ustedes mismos:

Y esta es la lección que aprendí. Para que una automatización por medio de Bots funciona se requiere mucho más que un Bot que entienda lenguaje contextual y responda preguntas.

Se requiere de un Backoffice automatizado al que el Bot puede integrarse. El Bot debe tener acceso a leer y escribir información a todos los sistemas de la empresa. Adicionalmente se requiere que el Bot tenga la “confianza” de gerencia para tomar decisiones que impactan a la empresa financieramente. Por. ejemplo, debe poder decidir enviar un par de pantalones de baseball sin cobrarlos. Las políticas de la empresa deben estar programadas en la inteligencia de los Bots!

Me imagino que si el monto de la orden a reponer es más grande (mi orden es de $50.00), intervendrá una persona y el proceso será más complicado. Pero para mi caso, por el tiempo que llevó que apareciera la orden de compra en mi cuenta, estoy seguro que el Bot es el que decidió y creo la orden de reposición sin preguntarle a nadie. Impresionante!