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Etiqueta: valores

Que pasa cuando el dinero es mas importante que la propia vida

Y poder escribir este post me ha llevado mas de 20 años. Durante años de años estuve en la obscuridad y simplemente no lo podia ver. Sin embargo, ahora ha llegado la claridad. En los últimos días he estado pensando mucho en las multas y castigos que se imponen en muchos países a las personas que manejan ebrias. Las ideas principales cuajaron durante una plática que tuve durante la cena en una boda a la que asistí recientemente.

La pregunta que surgió que detonó todo fue: ¿Que dice de nosotros que necesitamos multas para no manejar ebrios? Es una pregunta bastante simple y directa que a la vez trae consigo implicaciones muy serias y profundas en relación a como muchos de nosotros vemos el mundo y experimentamos nuestros valores.

Lo primero que vino a mi mente fue, ¿por qué existen las leyes de tránsito? Es obvio! La seguridad de todos nosotros cuando estamos manejando. De esta observación naturalmente fluyó la pregunta de por qué se castiga manejar en estado de ebriedad. La respuesta debe ser la misma: nuestra propia seguridad. Nos deben castigar para que protejamos nuestras vidas. Y es en este punto donde surge la disyuntiva. Déjenme explicar.

Manejar en estado de ebriedad pone potencialmente nuestra vida en peligro. Pero esto no es suficiente! Otra vez: Que nuestra vida esté en peligro no es suficiente para cambiar nuestro comportamiento. Los datos y la proliferación de multas apunta a que tener el riesgo de perder dinero es más efectivo que saber que manejar ebrios pone en riesgo de morir.

¿Que quiere decir todo esto? Una de las posibilidades, y una de las mas nefastas, es que hay veces que nos importa mas perder dinero que perder la vida. Otra puede ser que nos creemos inmortales y no podemos conectar con lo frágil y preciada que es la vida. Una tercera pudiese ser que nos creemos tan especiales que pensamos que eso que hemos visto suceder una y otra vez no nos puede pasar a nosotros. Cualquiera de estos tres caminos no nos lleva a ningún lugar y nos indica que algo está mal.

Escribo estas reflexiones después de haber tenido un fuerte accidente por manejar ebrio, haber experimentado la muerte de un muy buen amigo luego de un accidente relacionado con el alcohol y otros cientos de kilómetros recorridos manejando ebrio. Pero, ¿por qué? ¿Por qué no apreciamos nuestras vidas y necesitamos de castigos para cuidarnos?

Creo que esta es una respuesta muy personal y cada quien debe dedicarle tiempo a encontrarla. Para mi, la respuesta estaba escondida detrás de el reconocimiento de tener una experiencia de vida superficial en la que lo mas importante durante muchos años fue “sentirme” bien. Con el pasar de los años, mucha reflexión y el poder estar rodeado de personas muy especiales que han aportado tanto a mi vida, poco a poco he despertado a lo especial que es estar vivo y todo lo que dejamos sobre la mesa en nuestras vidas. La vida bien vivida es lo mas preciado que tenemos y para poderlo experimentar tenemos que empujar con todas nuestras fuerzas. Creanme, vale la pena.

Cada vida es muy, muy especial y no debiéramos tener que tener miedo a ser castigados para empezar a cuidarla. La vida en si puede ser nuestro mas alto valor, si así lo queremos.

Minecraft y una lección de vida muy importante

Me imagino que al igual que muchos otros papás, recientemente he pasado mucho tiempo jugando Minecraft con mi hijo. El actualmente tiene 6 años y tendrá un año y medio de jugar. Empezó en el iPad y ahora ya juega en PlayStation y computadora…

Adicionalmente a lo mucho que el juego fomenta la creatividad, el fin de semana recibí una lección de clase mundial. Como aquellos de ustedes que jueguen saben, el juego básicamente se puede jugar en uno de dos modos:

  • Modo creativo: en el cual el objetivo principal del juego es construir estructuras ya que desde el principio ya se cuenta con todos lo materiales posibles y nunca mueres
  • Modo de supervivencia: en el cual el objetivo es lograr conseguir todos los materiales, sobrevivir y ganarte todo lo que tienes

Hasta ese día habíamos estado alternando entre ambos modos de juego. Teníamos unos mundos «creativos» y otros mundos de supervivencia. A mi hijo se le ocurrió que empezáramos un mundo en modo creativo y luego de tener todo lo que queríamos nos pasaramos a modo de supervivencia. Luego de estar en modo de supervivencia unos 30 minutos sucedió. El se volvió a mi y me dijo algo así:

«Que aburrido es el modo creativo. Ya tienes todo y no tenes que conseguir y ganarte nada. No hay peligro y no podes perder lo que ya conseguiste. Empecemos otra vez en la era de la madera para que sea mas emocionante.»

Wow. Un reflejo muy exacto de como siento que debiera ser la vida. Una manera muy precisa de entender por qué se siente vienen lograr las cosas por los propio medios y no depender del esfuerzo de los demás para ganarte lo que quieres. Al mismo tiempo el comentario tiene un tinte que muestra como los seres humanos valoramos mas aquello que sabemos que podemos perder y que nos ha costado conseguir.

Gracias por recordarme lo importante que es esto Christian….

¿Cuanto defendemos nuestros valores?

Ayer tuve la oportunidad de juntarme con un par de amigos que no había visto en mucho tiempo. Nos reunimos para ver de empezar a colaborar, crecer y  hacer algo para mejorar nuestro país, Guatemala.

Durante la charla surgió el tema de los valores y que tan dispuestos estamos a defender aquellas cosas que valoramos. Un tema en particular que tocamos fue el valor de la vida ajena. En mi caso particular creo que la vida humana es un muy alto valor y  no creo que se debe matar a otras personas. Sin embargo, al mismo tiempo se que si alguien le hiciera algo a alguien de mi familia, muy probablemente estaría  dispuesto matarlo.

Y esto crea una línea de pensamiento muy interesante. La idea es que regimos nuestros valores   a circunstancias externas y no por nuestras creencias internas. Por ejemplo, el respeto hacia la propiedad ajena es otro de mis valores y no pienso robarle nada a nadie. Pero si mi hijo está muriendo, necesita atención médica y no tengo dinero, se que robaría. El valor siempre se compromete a algún precio. Todos tenemos un precio.

Dadas estas reflexiones y reconociendo mis debilidades, se estoy muy comprometido con seguir subiendo el precio al que estoy dispuesto a vender mis valores. Espero algún día llegar a ser el tipo de hombre que sostiene sus valores al punto de defenderlos con su vida.