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Etiqueta: reflexión

Reflexiones de cumpleaños 2022

Hoy de nuevo estoy cumpliendo años. No sé claramente que pensar al respecto. Tengo presente una frase con la que bromea mi hijo cada vez que cumple años, “No sé porque me felicitan si lo único que hice para cumplir años es no morirme en un año.” Obviamente no ha estado muy cerca de la muerte. Muchas personas sí mueren en entre cumpleaños. Aún así, hay cierta sabiduría escondida en esa broma.

Así que acá vamos. Mi primer reflexión es una de agradecimiento, estoy agradecido por estar vivo. Creo que este es el lugar en donde todos debemos iniciar. Una persona que reconoce el privilegio de estar vivo es más propensa a aprovechar mejor su vida. Así que empiezo reconociendo que estoy agradecido por estos 46 años de vida.

Mi siguiente reflexión tiene que ver con la falta de intencionalidad en el diseño de mi vida. Tengo una vida muy buena. Me fascina. Tengo una familia excepcional, una empresa que me provee de todo lo que necesito y me llena profesionalmente, un pequeño circulo de amigos que aprecio mucho y una constante motivación por seguir siendo mejor. Aún así, reconozco que es momento de diseñar los siguiente 10 años d mi vida. Hay cosas que me hacen falta y que quiero incorporar. Es hora de hacerlo. Este es un proceso que aún no he iniciado y es algo que quiero empezar hoy.

También hoy quiero pensar un poco sobre lo mucho que he logrado durante el tiempo que he estado vivo. Mi tendencia natural es ver siempre que es lo que hace falta y que toca hacer para llegar. Rara vez me doy el tiempo para disfrutar y maravillarme de lo mucho que he logrado. Esto es algo en lo que quiero me quiero enfocar bastante este año. Sin duda alguna cambiara mi experiencia de vida.

Finalmente estoy pensando en los grandes cambios y saltos tecnológicos que se avecinan. Vienen olas de cambio como las que nunca antes hemos visto. La manera en que interactuamos, hacemos negocios y subsistimos están por cambiar dramáticamente. Estoy convencido de que el mundo de hoy será prácticamente irreconocible para cuando llegue mi siguiente cumpleaños. Quiero tratar de entenderlo a lo mejor de mis capacidades para poder navegarlo bien y así intencionalmente diseñar mi vida acorde a lo que viene.

En resumen este siguiente año quiero ser más agradecido, lograr más de lo que me proponga y ser una mejor persona para todos lo s que me rodean.

Así que esas son mis reflexiones de cumpleaños hoy 11 de enero 2022. Me interesa mucho dejarlas por acá registradas para que si llego a tener la oportunidad de leerlas dentro de un año pueda decir algo más que «¿Por qué me felicitan si lo único que hice en este último año fue no morirme?

pd. Feliz cumple Naisi! Te quiero miles.

Los riesgos que nunca se deben tomar

Regularmente soy alguien que opera con bastante cautela. Al mismo tiempo, soy una persona que de vez en cuando se empuja para tomar riesgos calculados. El camino ideal usualmente es un camino balanceado (Tao). Saber cuándo arriesgarse y cuándo no es más arte que ciencia.

Pero no todo el tiempo. Hay un tipo de riesgo que nunca se debe tomar, el riesgo existencial. Un riesgo existencial es aquel en el cual el resultado del fracaso es catastrófico y no existe una segunda oportunidad. En el caso de las personas es la muerte. En el caso de las empresas es la quiebra.

Un riesgo existencial nunca se debe tomar. No importa que tan bien nos haga sentir o cuánto dinero o éxito podamos llegar a ganar, el hecho de existe una probabilidad considerable de que si fallamos nunca más lo podremos volver a intentar es suficiente contra peso para decir que “no”. En este caso, la idea de que lo más importante que hay es siempre vivir para pelear otro día, vale oro.

La buena noticia es que los riesgos existenciales son escasos. Las situaciones en las que el resultado es un “game over” definitivo son pocas. Usualmente también son extremadamente obvias. La parte fácil es aprender a identificarlas. La parte difícil es tener la disciplina para resistirse a la tentación. Las personas que no logran identificar los riesgos se pueden perdonar. Los que no pueden resistirse a la tentación no.

Bajo un cielo lleno de estrellas (la historia de la camisa manchada)

Aún puedo recordar claramente cómo todo se desbarato en el día en que tuve una reunión“crucial” con un cliente muy importante. Ese día que quedó marcado en mi memoria para siempre, fue muy duro. Justo antes de llegar a la oficina en donde todo iba a salir de acuerdo a plan, manché mi camisa. Claro, la camisa tenia qué ser blanca.

Sin haber encontrado alguna otra opción, me tuve que presentar a la reunión con una gran mancha que no solo ensuciaba mi vestimenta, también ensuciaba mi auto imagen, mi autoestima y mi amor propio. Esta mancha fue suficiente para quitarme las ganas de vivir por al menos un par de días.

Exactamente no sé por qué hace una hora que estaba sentado frente al mar, viendo un precioso cielo lleno de estrellas, este recuerdo saltó con tanta claridad a mi mente. Creo que puede ser que ver tan de cerca la majestuosidad de la galaxia y el universo en que vivimos pone en perspectiva lo que son nuestras vidas. Acá estamos todos, parados sobre un pedazo de tierra que gira alrededor del espacio y tenemos la oportunidad de pasar un número infinitamente corto de años acá. Es maravilloso. Conectar con la infinita dimensión del cosmos nos ayuda a poner las cosas en perspectiva.

Esta sensación de asombro y pertenencia a algo tan grande me trajo este recuerdo a la mente por algo. Para recordarme de que no me debo de tomar las cosas tan en serio. Al final del día, todo pasará. Yo pasaré. Es un pensamiento tan liberador. Nunca más volveré a arruinar mi viaje bajo este bello cielo de estrellas solo porque vuelva a manchar otra camisa.

Mientras esperas

Haciendo cola para pagar. Esperando que te entreguen lo que compraste. Haciendo cola en el banco. Esperando en el tráfico. ¡Tantos momentos que tenemos todos los días para hacer algo que tenga un impacto positivo en nuestras vidas!

Cada tiempo de espera es único. Hay unos más largos que otros. Hay unos que se pasan a solas mientras que hay otros que se pasan en la compañía de alguien más. Hay unos que son planeados y hay otros que son imprevistos. Lo que es un hecho es que durante los últimos años todos estos tiempos de espera se han convertido en los momentos preferidos para enterrarnos vivos las redes sociales.

¡Pero esto no puede ser todo! Tiene que haber más.

Mientras esperas puedes reflexionar o leer un libro. Mientras esperas puedes recordar a ese ser querido que tanto quieres pero que ya falleció. Mientras esperas puedes cambiar la vida de un indigente al iniciar una conversación con él. Mientras esperas puedes leer un muy buen libro o escuchar un Podcast que te enseñe aquello que pudiera llegar a cambiar tu vida. Mientras esperas puedes pensar en cómo llevar alegría a tu hogar y sorprender a tu familia cuando regreses por la noche. Mientras esperas puedes estar a solas contigo mismo y reflexionar sobre que es lo qué realmente quieres en tu vida. Mientras esperas puedes solo respirar viendo las nubes pasear por el cielo. Mientras esperas puedes soñar. Mientras esperas hasta puedes pensar en lo que vas a escribir mañana para que por la noche no estés batallando por encontrar las palabras que llenen la página en blanco a la que a veces tanto le temes.

Todo lo que quieres ver (2022)

Este 2022 será todo lo que quieres ver. Lo que no quieras ver, lo que ignores, no podrá ser parte de ti. Pero, todo aquello en lo que decidas enfocarte, todo aquello a lo que le prestes atención, eso es lo que será tu realidad durante los siguientes 365 días. Nosotros decidimos.

Si deseamos ver el mundo como una amenaza siempre estaremos a la defensiva y probablemente seremos hostiles y agresivos. Viviremos con ansiedad. Si deseamos ver el mundo como una oportunidad seremos receptivos, abiertos y curiosos. Si deseamos ver a los demás como ajenos a nosotros nos sentiremos solos. Si deseamos ver a los demás cómo una parte importante de nuestra existencia nos sentiremos completos.

Nadie sabe qué nos depara este 2022. Es imposible saberlo. Lo que sí podemos saber es que estos siguientes 365 días, al igual que todos los demás días que ya hemos vivido, serán todo lo que queremos ver.

«Sé el cambio que quieres ver en el mundo»

— Gandhi

Conocimiento y recursos

Un recurso no es más que algo que ya existía y que por medio del conocimiento se empieza a aprovechar para lograr algún objetivo específico. En otras palabras, para un cavernícola casi nada era un recurso. Ellos no tenían el conocimiento para aprovechar el petroleo, el uranio o el aluminio. Los elementos en su estado natural estaban ahí pero ellos no tenían el conocimiento necesario para transformarlos. Sin conocimiento no hay recursos.

Esto nos lleva a pensar si realmente estamos empezando a experimentar escasez de ciertos recursos o si simplemente es el conocimiento de cómo aprovechar todo lo que tenemos a nuestra disposición lo que se está estancando.

Por ejemplo, ¿Estamos experimentando una escasez de petroleo o aún no hemos descubierto cómo transformar la energía del sol en electricidad de una manera eficiente? Pronto la mayoría de los carros serán eléctricos y dejaremos de experimentar “escasez” de petroleo.

Mientras sigamos desarrollando el conocimiento científico estaremos bien.

Nadie se enoja si una silla no puede hervir agua

Es increíble lo mucho que todos tratamos de ser como otras personas. Para empezar, muy pocos conocemos realmente quienes somos. Esto por definición nos coloca en una posición de tratar de buscar nuestra identidad en intentar ser alguien más. Dedicamos nuestras vidas a inútilmente tratar de ser alguien quien no somos.

Pero nadie se enoja si una silla no puede hervir agua. Todos entendemos de una manera muy intuitiva que la silla no puede hervir agua pues no fue creada para ese propósito. Conocemos cuál es la naturaleza de la silla y es obvio lo ridículo que sería enfadarnos porque la silla no pueda hacer algo para la que no fue creada. Aún así, nos enojamos y frustramos tanto con nosotros mismos cuando no podemos hacer algo para lo que no fuimos destinados.

¡Qué importante es conocernos! Encontrar nuestra verdadera naturaleza y el propósito por el que estamos dispuestos a lucha deber ser una de nuestras principales prioridades. Sin tener esto claro no podremos ser más que sillas que pasan toda su vida tratando de hervir agua todo el tiempo.

Más tarde de lo esperado

Algunas veces algo requiere de nuestra atención. Otras veces somos nosotros los que necesitamos de alguien más. Y también hay otras ocasiones que simplemente necesitan de que algo suceda.

Todas estas circunstancias tienen algo en común. Todas requieren que algo suceda. La expectativa de que algo debe suceder puede ser muy grande. Esta expectativa fácilmente puede generar mucha ansiedad. Y cuando hay ansiedad no hay velocidad de acción alguna que nos pueda calmar. Es precisamente en estas situaciones cuando sentimos que todo ocurre más tarde de lo esperado.

¿Habrán cosas que no se pueden aprender?

Los que me conocen saben que soy un fiel creyente en el crecimiento personal. Creo que todos podemos cambiar (para bien o para mal) y que si nos lo proponemos podremos lograr casi cualquier cosa que nos propongamos. Pero hoy no me deja de dar vueltas la siguiente pregunta en la cabeza: ¿Habrán cosas que no se pueden enseñar? Y para también ver el otro lado de la moneda, ¿habrán cosas que no se pueden aprender?

Debemos empezar por reconocer que cada persona en este planeta es única. Eso hace que todos seamos diferentes. El ser diferentes necesariamente implica que cada uno de nosotros tienes capacidades distintas. Mmmm, creo que si todos somos únicos, necesariamente habrán cosas que no todos podemos aprender. Esto implica también que hay cosas que no se pueden enseñar. No todos podemos aprender a correr los 100 metros en menos de diez segundos al igual que no todos podemos entender la física cuántica.

Esto es fantástico. Qué bueno que no todos podemos aprender todo. Eso significa que cada uno de nosotros es irrepetible e infinitamente valioso. Además, eso no quita que hay cosas muy importantes que sí todos podemos aprender y enseñar:

  • Querer a los demás
  • Querernos a nosotros mismos
  • Ser compasivos
  • Tener empatía
  • Ser buenas personas
  • Hacer del mundo un mejor lugar

Así que ya he llegado a mi conclusión. Definitivamente hay cosas que no se pueden ni enseñar ni aprender. Lo bueno es que todas esas cosas no son las más importantes para vivir una vida llena de felicidad.

Cuándo importa

Importa. Qué palabra tan especial. Cuando algo es importante para nosotros lo tratamos de una manera especial. No lo dejamos al olvido y lo cuidamos para que esté bien. Cuando algo nos importa nos sentamos a su lado hasta verlo florecer. Nos desvelamos para no dejar que jamás se marchite y con gusto nos incomodamos para que esté bien.

Luchar por algo que nos importa es fácil. Cuando algo nos importa el sacrificio no existe pues se tiene plena conciencia de que lo qué se está haciendo no tiene desventaja alguna. Cualquier cosa que se pudiera perder es simplemente el precio a pagar por ver qué aquello que nos importa esté bien.

Si algo es lo suficientemente importante se puede llegar a intercambiar la misma vida por defenderlo. Se llega a una situación en la que vivir en un mundo en donde no existe lo que nos importa no es una opción que se quiera tomar. Esto explica tantos actos heroicos que podemos citar a través de la gran historia de la humanidad.

Cuando algo nos importa nos elevamos a ser mejores personas. Cuando algo nos importa damos todo lo que tenemos. Cuando algo nos importa nada nos puede detener. Cuando algo nos importa lo imposible se vuelve realidad. Cuando algo nos importa la vida se llena de color.

¿Cuándo fue la última vez que algo te importó?