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Etiqueta: cansancio

Energia 0, hora de recargar

Hoy ha sido un día particularmente difícil. Mis niveles de energía han estado muy bajos. En general, he cumplido con todo lo que me he prepuesto pero el esfuerzo necesario para lograrlo ha sido demasiado grande.

Es raro, no me siento mal. Es cierto, el fin de semana no descansé to lo que hubiera querido pero no logró identificar algo que me pudiera tener así. Cada paso que he dado hoy se ha sentido como una tarea titánica designada solo para los dioses de antaño.

Estos momentos, aunque son incómodos, nos enseñan mucho. Nos muestran lo mucho que podemos hacer aunque no estemos en óptimas condiciones. Nos enseñan a sobrellevar dificultades y a salir adelante aunque las ganas no estén ahí. Nos enseñan a sacar la cabeza del agua.

Es probable que esta sensación venga más de un tema mental / emocional que de una situación física. Los días han sido largos e intensos. He tenido mucho que hacer y la cantidad de energía mental que he estado utilizando es grande. Estoy drenado.

Sí, creo que eso es. Al menos esta vez lo estoy identificando a tiempo, antes de quemarme. Ya va siendo hora de tomarme un tiempo para mí y recargar.

Cansancio, el mejor secreto para dormir bien

Está muy de moda creer que dormir bien es uno de los pilares fundamentales de una vida saludable. Hay muchos estudios y literatura científica que respaldan las creencias populares. Yo concuerdo que dormir bien es extremadamente importante.

Con esta popular tendencia de reconocer el impacto positivo del sueño en la salud inevitablemente vienen un sin fin de consejos, métodos, productos, estrategias y hasta remedios caseros de cómo poder dormir mejor. Ha nacido toda una industria alrededor de la calidad del sueño y la cantidad de sugerencias con que somos bombardeados es abrumadora.

Bueno, yo no me quiero quedar atrás así que también quiero compartirles el secreto que yo he encontrado para dormir mejor: Para realmente dormir bien lo mejor que pueden hacer es llegar extremadamente cansados a la cama. Cuando una persona está muy cansada, su cuerpo necesita reponerse y naturalmente descansará profundamente. Nadie puede negar lo regenerador que es una noche de sueño después de un gran desvelo o un largo y productivo día de trabajo.

Un corolario de esta teoría es que una persona cansada o hizo mucho ejercicio o trabajo bastante o hizo ambas cosas durante el día. Esto implica que la persona cansada llega a la cama con un alto grado de satisfacción por haber logrado hacer muchas cosas durante el día. ¿Qué mejor para dormir bien que tener una mente tranquila que sabe que el día se aprovechó al máximo?

Los tres tipos de cansancio

Los seres humanos experimentamos el mundo en tres distintas dimensiones, física, emocional y de pensamiento. En la dimensión física experimentamos todas nuestras sensaciones corporales, en la emocional experimentamos las respuestas emocionales que despertamos en nuestro interior y en la de pensamiento “el observador” interno experimenta nuestros pensamientos como que si fueran sucesos reales.

Usualmente el cansancio se asocia con el cuerpo. Cuando decimos, “estoy cansado”, la gran mayoría de las veces nos referimos a una sensación debilidad o desgaste corporal. Es decir, experimentamos el cansancio en la dimensión física. ¿Pero qué hay del cansancio en las otras dos dimensiones?

Si alguna vez alguien ha estado angustiado por días sabe lo cansado que se puede llegar a sentir un persona en el ámbito emocional. Si alguien ha tenido un problema extremadamente complejo o un examen como los que yo recuerdo de análisis matemático en la universidad, podrá dar testimonio de lo real y agotador que puede ser el cansancio mental.

Pareciera ser que la mayoría de personas estamos más conectados con nuestra experiencia corporal del mundo que con la de pensamiento o la emocional. Por eso no resulta sorprendente que cuando estamos cansados en cualquiera de las tres dimensiones la mayoría de las veces lo interpretamos como cansancio corporal.

Pero si tan solo nos detenemos un poco y prestamos un poco de atención nos podemos llegar a dar cuenta que algunas veces cuando nos cuesta despertarnos por la mañana es porque nuestra mente estuvo trabajando subconscientemente toda la noche (cansancio mental) en resolver un problema que nos tiene preocupados. Con un poco más de presencia podemos llegara identificar que el agotamiento y dolor que sentimos en el cuerpo al final del día se debe a la tensión (cansancio emocional) que almacenamos durante todo el día.

Al igual que cada una de las dimensiones a través de las cuales experimentamos el mundo (física, emocional y de pensamiento) es diferente, cada tipo de cansancio también es singular. Esta realización es simple pero muy poderosa. Cuando podemos llegar a distinguir entre los distintos tipos de cansancio que existen es posible descansar la mente, las emociones o el cuerpo según sea necesario. No todos los tipos de cansancio fueron creados iguales.

Cansancio y satisfacción

El cansancio realmente tiene una mala reputación. Pobre individuo, nadie lo quiere. Pero resulta ser que la mayoría de las veces no es tan malo como lo pintan ser. De hecho, el cansancio en su forma más pura es muy bueno.

El cansancio, cuando es producto de una enfermedad o alguna anomalía física, es una señal de que algo no está bien con el cuerpo y que hay que empezar algún tratamiento. No hay nada malo en esto. Es más, si no existiera esta señal el tratamiento de muchas enfermedades, por poco nocivas que sean, empezaría muy tarde y la sanacion sería más larga y difícil.

El cansancio, cuando es producto de trabajo y esfuerzo es una señal de productividad. Nos recuerda que se utilizó energía en construir algo, en luchar por un objetivo. El cansancio mental y corporal se pueden ver cómo una insignia de honor. Son la evidencia de haberle ganado la batalla a la comodidad y a la inercia que muchas veces hacen prisioneras a tantas personas que ven su vida desfilar desde una cárcel de indiferencia. El cansancio es satisfacción.

Si una persona no experimenta cansancio regularmente es muy probable que no esté logrando mucho progreso en su vida. Crecer como ser humano requiere esfuerzo, mucho esfuerzo. Y realizar esfuerzos es cansado. Si no hay cansancio no hay crecimiento. Este mundo es difícil y subsistir requiere esfuerzo.

Un consejo muy provechoso es cambiar el significado que se le da al cansancio. Si el cansancio se percibe como algo malo y que es producto de haber tenido que hacer algo que no se quería hacer o que no permitió estar en comodidad, no se podrán perseguir las actividades importantes que traen de la mano el crecimiento. Se tendrá una vida difícil.

En cambio, si el cansancio se relaciona con productividad y con un trabajo bien hecho será más fácil perseguir todo aquello que fortalece el cuerpo, la mente y el alma. El cansancio será la señal de que se está logrando progreso y cuando llegue el momento de descansar se podrá experimentar el más dulce descanso por qué estaremos satisfechos de lo logrado.