Menú Cerrar

Categoría: reflexión

Si lo puedes soñar, lo puedes lograr

Creo que al momento yo tenía cerca de 8 años. Mis papás llevaron a toda la familia a Disney World. Recuerdo vivamente estar en Epcot Center en la atracción llamada el «Mundo del Futuro».  Aún puedo escuchar a mi papá explicándome y repitiendo una frase del gran Walt Disney que estaba inscrita en lo alto del  techo:

«Si lo puedes soñar, lo puedes lograr»

En el momento no pude entender por qué esta frase era tan importante para mi papá. Mucho menos pude entender por qué era tan importante para el que yo la entendiera. Pero el tiempo tiene una manera muy peculiar de trabajar su magi,a y hoy, muchos años después, puedo ver para atrás con infinito agradecimiento aquel instante en que me estaban dando una gran lección de vida.

¿Que significa esto de «si lo puedes soñar, lo puedes lograr» para mi al día de hoy?

Empiezo pensando en que lo primero que debo hacer si quiero lograr algo que aún no he logrado es poder visualizarlo. Es imposible pegarle a un blanco que no puedo ver. Es muy importante que de alguna manera eso que queremos lograr se cristalice dentro de nuestro ser  de una manera muy clara y concisa. Una vez que lo podemos ver claramente creo que entonces ya podemos proceder a creer en ello  de una manera visceral y contundente.

También creo que significa que si una persona tiene la capacidad de imaginar o soñar con algo que quiere que exista en el mundo, ya sea algo personal o algo mas grande que involucre a otras personas, necesariamente la persona también tiene la capacidad de hacerlo una realidad.

Es cierto que las ideas pueden venir unas detrás de otras  y también es cierto que la gran mayoría de ellas mueren antes de siquiera nacer. Es díficil ejecutar las ideas.  ¿Cuantas veces hemos tenido grandes ideas para tan solo decirnos minutos después que nunca van a funcionar? Pero esto es una limitante que nosotros mismos nos imponemos. Esto lo hacemos ya sea por miedo, comodidad o falta de motivación. No por qué no no nos sea posible alcanzar nuestros sueños. Creo que esta frase significa que no existen excusas válidas para abandonar nuestros sueños.

Por otro lado esta frase también me pone a pensar en lo importante que es tener un dominio sobre nuestros pensamientos y las cosas que queremos lograr. Si la realidad de las cosas es que si podemos soñar algo entonces lo podremos lograr, ¿que sucede si tenemos sueños destructivos? Personalmente creo que estos sueños también aplican y de igual manera los podemos lograr. Es por esta razón que vemos tanta destrucción y dolor en el mundo. Todo empieza entonces, con la calidad y nobleza de los sueños que cada uno de nosotros cultiva en nuestros interiores.

No creo que quede mucho mas que decir que agradecerle mucho a mi papá aquel día en que todo lo que hizo fue llevar mi atención a una frase que el día de hoy es un motor de vida que me está impulsando a lograr mis sueños. Gracias papá!

¿y que si tu siguiente oportunidad está en un basurero?

El sol saliendo detrás de unos postes de electricidad y yo perdido en mis pensamientos sobre el trabajo. Justo en ese momento de mi recorrido de mañana, mientras buscabas opciones y alguna oportunidad de como resolver varios problemas, lo vi.

Pero lo que vi en ese momento no fue la solución que con tanta ansiedad buscaba. No pude ver la oportunidad que en ese momento realmente no creía que existiera. Y se hizo evidente la manera en que muchas veces veo el mundo: complicado y escaso de oportunidades.

Saliendo de la curva por donde iba corriendo, lo que pude ver fue la silueta de un hombre sacando unas botellas de Coca-Cola de un basurero. Conforme me fui acercando a el pude ver en su cara la expresión que yo tanto había estaba buscando. Una expresión de posibilidad, de oportunidad, de ilusión y esperanza.

No tengo duda alguna de que esta persona, desde su particular situación en el mundo, está constantemente buscando oportunidades en su camino. No tiene otra opción. Y las oportunidades plas encuentra en forma de botellas en la basura o cualquier otra cosa. Realmente no importa en donde esté la oportunidad o que tan pequeña sea. Cuando así se quiere, todo es una oportunidad.

Oh! Que tan importante es nunca perder lo que pude ver esa mañana en la cara de aquel hombre que después de estar buscando en todos lados encontró una oportunidad en la basura: la ilusión que tiene un niño curioso al descubrir el infinito valor de una rama tirada en el camino con la que ahora podrá jugar.

Es la honestidad algo que se debe premiar?

«El verdadero valor de la honestidad está en ser una persona honesta. Eso nunca se lo podemos dar a otra persona que no sea nosotros mismos.»

La semana pasada dejé olvidado mi maletín y mis zapatos de softball en el campo. Adentro del maletín estaban dos guantes, un bate, unas guanteletas y varias pelotas. En fin, todo el equipo que uso para jugar estaba ahí.

Me di cuenta de que lo había olvidado hasta el día siguiente. En el momento que me di cuenta que lo había perdido empecé a preguntar si alguien lo había visto. Nada. Fui al campo para hablar con los guardianes. Nada. En ese momento lo di por perdido.

Aún seguía con la esperanza de que alguien hubiera guardado mis cosas. La esperanza poco a poco se fue apagando conforme fui hablando con mas y mas personas que me daban de una manera u otra el mismo mensaje: «olvídate, alguien se las llevó y ahorita ya seguro hasta las vendieron». Me empecé a resignar.

Un par de horas después recibí un mensaje de una amiga diciéndome que tenía noticias de que la señora de la tienda del campo había visto mis cosas y que las había guardado. Me dio su teléfono, le llamé y acordé con ella pasar a traerlas por la tarde.

En este momento sentí mucho alivio y agradecimiento. Y al mismo tiempo empecé a sentir una fuerte sensación de deuda hacia la otra persona. Me empecé a preguntar cual debiese ser la recompensa adecuada que debía pagar por mis cosas. ¿Cuanto dinero es suficiente? Estaba sintiendo una fuerte deuda hacia la otra persona. Ojo! creo que sentirse en deuda no debiera ser lo mismo que sentirse agradecido.

Y así empezó a crecer mi confusión. Nacieron preguntas como:

  • si estoy agradecido, ¿por qué me siento en deuda?
  • ¿Acaso las personas solo queremos hacer lo correcto cuando hay una recompensa adicional que podemos recibir? Y de ser así, ¿no es el valor de hacer algo honesto y correcto su propia recompensa?

Realmente estaba bastante confundido y sentía fuertemente la necesidad de darle algo a la persona a cambio de haber guardado mis cosas. Lo empecé a hablar con varios amigos. Uno de ellos (@manuelcordon) me ayudó a esclarecer la situación con el siguiente experimento mental:

Si te imaginas que estás en la playa y estás viendo un maravilloso atardecer. Y el atardecer es espectacular y no pudieras pedir mas. Y luego al día siguiente estás en la misma playa, frente a otro increíble atardecer y ahora tienes un puro. Y tu experiencia sigue siendo espectacular. Al tercer día piensas en que sería genial tomar un Whiskey para acompañar el puro y tu contemplación de aún otro maravilloso atardecer. Así que ahí estás con un magnifico atardecer, tu puro y el mejor Whiskey del mundo. Nada te hace falta.

Al cuarto día estás frente al mejor de todos los atardeceres pero no tienes ni el puro ni el Whiskey. Estás sentado frente a esta obra de arte de la naturaleza y solo estás pensando: «Que desgracia, ¿donde jodidos están mi puro y mi Whiskey?

En mi historia de los zapatos y el maletín, la honestidad es el atardecer y cualquier recompensa en la que yo pudiera pensar darle a la señora serían el Whiskey o el puro.

Me puedo imaginar a la señora en una futura situación en la que volviese a hacer lo mismo y no recibiera nada externo a cambio de su honestidad, sintiéndose molesta por no recibir una recompensa por haber hecho un genuino acto de bondad. ¿Donde jodidos está mi Whiskey? Nunca quisiera causarle eso a nadie.

Al comprender que la recompensa de ser honesto es la misma honestidad, decidí que la mejor recompensa que le podía dar a esta persona era dejarla disfrutar su integridad por lo que es. Nada mas, nada menos.

Así que creo que no debemos premiar la honestidad. Es mas, creo que no podemos premiar la honestidad porque el verdadero valor de la honestidad está en ser una persona honesta. Eso nunca se lo podemos dar a otra persona que no sea nosotros mismos.

Donar sangre y un poco de humildad

El pasado domingo fui a donar sangre por primera vez. Como muchas otras cosas en mi vida, creí que sabia lo que estaba haciendo. Incluso mas que los expertos.

Durante los últimos dos años y medios he estado siguiendo una dieta baja en carbohidratos. Muy arrogantemente creí que un agua mineral y mi «snack» favorito, unos chicharrones, eran lo correcto de comer después de la donación. Ni se me ocurrió que los jugos y néctares que le estaban recomendando los expertos a decenas de personas podía aplicar a mi también.

Dos horas después de la donación (y mi ocurrente snack) tuve un fuerte bajón de azúcar y un malestar y vómitos espantosos.

Al mismo tiempo también creí que la respuesta natural era perder un poco de peso en los días después de la donación. De nuevo un gran error. Tan solo vean la gráfica.Subí cerca de 6 libras en un día!

IMG_0382

Alguien que sepa me pudiera aclarar por qué esta repentina subida y bajada de peso?

Así que la moraleja de la historia es que quiero empezar a ser un poco mas humilde y no andar por ahí tomando decisiones desde un punto de vista que se puede resumir en que todo el mundo debe girar y comportarse en torno a mi por qué yo lo se todo!

Hasta Siempre Chris Cornell

Tengo 41 años. Me gradué del Colegio en 1993. Toqué guitarra en un grupo de rock durante mis últimos años del colegio y los primeros años de la universidad. No es casualidad que Soundgarden (Chris Cornell), Pearl Jam (Eddie Vedder) y Nirvana (Kurt Cobain) me influenciaron muchísimo. Son de mis grupos favoritos. He dedicado miles de horas a escuchar su música.

En este momento, dos días después de que Chris Cornell decidiera tomar su propia vida, estoy escuchando su disco en vivo, Song Book. Escuchar su voz trae fuertes emociones. Emociones que no había experimentado antes de esta manera.

La tristeza es profunda. Pero es una tristeza muy diferente a la que hubiese esperado experimentar. Usualmente la tristeza que he experimentado en situaciones similares es una tristeza relacionada con algún tipo de «perdida». Es decir, cosas como la música perdió un gran músico, el mundo perdió una gran voz. No se si se puedan relacionar con el tipo de tristeza al que me refiero.

Hoy no. La tristeza que siento trae consigo un tinte muy fuerte de empatía y no puedo dejar de pensar en que tendría que estar sintiendo un ser humano por dentro para tomar una decisión como la que tomó Cornell. Creo que por primera vez en mi vida me he podido probar, de una manera muy distante, el profundo dolor que una persona que termina su propia vida pudiese sentir. Me pude poner en sus zapatos.

Al mismo tiempo esta tristeza nada en un mar de miedos al reconocer que nos es imposible saber que realmente está pasando con cualquier persona con la que nos relacionamos. No tenemos las mas remota idea de en que estado se encuentra el espíritu de los demás. Ni siquiera de las personas mas cercanas en nuestras vidas. La pudiésemos perder en cualquier momento.

¿Que tan importante es tomarnos 1 minuto en el día para conectar de la manera mas profunda que podamos para preguntarle a alguien como está?

¿Que tan importante es ver a alguien a los ojos y decirle que el simple hecho de ser un ser humano es mas que suficiente para merecer vivir?
¿Por qué nos es tan difícil darle una sonrisa a un amigo que está pasando por un mal momento y recordarle que el dolor pasará? Y que sentir dolor no es algo malo. Que es parte de saber que estamos vivos.

Así que de nuevo, gracias por dejar tu huella en nuestras vidas Chris.

pd. Se que no tiene sentido escribirlo y que nunca lo podrás leer pero igual lo quiero escribir: «No tenías que hacerlo. Nadie tiene que hacerlo.»

Para Recordar

Como es que imaginar la muerte de un hijo puede devolverle la magía a la vida

«Recordar que voy a morir pronto es la herramienta mas importante que he encontrado para tomar las mas grandes decisiones en mi vida»
–Steve Jobs

«En el acto de besar a tu hijo cada noche, reflexiona en silencio sobre la posibilidad de que el o ella pudiese morir mañana.»
— Epicteto (Filósofo Estoico)

Las estaciones cambian una y otra vez. Ya son bastantes vueltas al sol. Cada nueva vuelta trae consigo nuevas experiencias, y, si estamos dispuestos a escuchar, aprendizajes. Conforme he acumulado mas aprendizajes mi capacidad de estar presente poco a poco a ido despertando. Algunas de las cosas que he podido percibir son:

  • Realmente no he sido tan agradecido por lo que he podido tener en este mundo.
  • Muy en el fondo no creo que vaya a morir y siento que tengo tiempo para todo. Lo calificaría como una leve indiferencia a la vida.
  • Tengo un potencial infinito. Estoy empezando a ver lo mucho que puedo aportar al mundo, algo que durante años sistemáticamente he querido seguir negando.
  • Mi visión del mundo por momentos puede ser de escasez y me cuesta pensar a lo largo de las líneas de la abundancia y la oportunidad.

No se si alguno de ustedes ha tenido pensamientos similares y a la vez creo que es muy humano experimentar este tipo de  reflexiones.

Bien, resulta que no podemos llegar a un lugar que no podemos ver. Ver algo significa que podemos hacer algo para cambiarlo. Es hora de cambiar. Entren los estoicos.

Visualización Negativa

Esta es una práctica milenaria que fue desarrollada y practicada por los estoicos con el fin de lograr acercarse mas a la plenitud de vida. Los estoicos se dieron cuenta que todos perseguimos metas en la vida. Y una vez logramos las metas, queremos más. Pareciese ser que el ser humano es insaciable en este aspecto. Esto nos pone en un circulo vicioso de lograr para sentirnos bien y no sentirnos bien al llegar a la meta para empezar de nuevo y tratar de lograr mas. ¿Les ha pasado? La plenitud no está en los logros externos. El proceso de visualización negativa está diseñado para romper este circulo y acercarnos a la plenitud.

La Receta

La técnica en si es sumamente simple. Consiste en pasar varios minutos cada día imaginando y conectando con el escenario en donde has perdido las cosas que mas valoras. Es imaginar de una manera muy realista y detallada que has perdido tu trabajo, que tu casa y todas tus pertenencias se quemaron, que tu pareja y familia te han dejado o que has perdido la vista, la audición, tu movilidad o alguna de tus extremidades.

Se que esto puede sonar algo macabro. Aguantemos y sigamos adelante. Tiene sentido, creanme.

Los estoicos entendían que todo lo que tenemos en esta vida está en «prestamo» y la realidad lo puede tomar de vuelta cuando quiera. No tenemos derecho a mucho. Epicteto sabía que nuestros hijos son prestados en «este preciso momento» no de manera inseparable o para siempre. He de ahí la recomendación:

«En el acto de besar a tu hijo cada noche, reflexiona en silencio sobre la posibilidad de que el o ella pudiese morir mañana.»

Han escuchado la expresión: «vive tu vida como si hoy fuera tu último día». Viene de Seneca, otro gran filosofo estoico. Seneca no nos está recomendando que dejemos nuestras responsabilidades y que nos dejemos ir en búsqueda de placeres inmediatos. No. Nos está invitando a que cambios nuestra manera de ver nuestras vidas. La manera en que pensamos.

Puede ser que ya estemos viviendo el sueño que una vez tuvimos. Sin embargo, en algún momento del camino nos adormecimos a las bendiciones que hemos recibido y todo lo que hemos logrado. La visualización negativa le devuelve el sabor nuestros sueños. Nos devuelve la apreciación que tanto ansiamos sentir por todo lo que tenemos. El objetivo de esto es que cada día que despiertes puedas realmente apreciar todo lo que ya tienes en tu vida. Por poco que esto sea.

Recuerda, no necesitamos pasar por una catástrofe para apreciar nuestra vida. Un terremoto no tiene que destruir tu casa para que cada vez que llegues estés sumamente agradecido de que ahí está. Tu hijo no tiene que morir para que quieras sobrepasar el cansancio del trabajo y pasar tiempo de calidad con el o ella. Practicar un poco de visualización negativa es un muy buen primer paso para recuperar esas conexiones profundas a las personas y objetos que nos rodean y conforman nuestras vidas.

Pruébenlo.

  • La próxima vez que su hijo/a esté haciendo un berrinche recuerden que puede ser la última vez que lo vean hacer un berrinche por qué nada garantiza que siga con vida mañana.
  • La próxima vez que tengan una reunión tensa con alguien en el trabajo o algo recuerden que puede ser que la empresa quiebre hoy y mañana no tengas trabajo.
  • La próxima vez que estén en tráfico, imaginen lo que sería no tener carro e ir en ese bus al lado del cual las personas van colgando y tardará otras 3 horas (con suerte) en llegar a su destino.
  • La próxima vez que te quejes porque el elevador va lleno está parando en cada piso, imagina que el elevador cayera y mañana ya no estarías aquí.

Yo en particular he trabajado bastante con mi familia y la relación que tengo con ellos. Realmente he sentido una diferencia muy grande al recordar cada día que me despido de ellos que pudiese muy bien ser la última vez que los veo con vida.

El día que confundí el cáncer con la indiferencia

Estaba sentado en mi computadora leyendo mi feed de Twitter. En ese momento leí que una persona cuyo nombre reconocí había muerto de cáncer. No es una persona que conociera bien. La había visto por ahí y en los últimos meses de su vida empezamos a trabajar juntos. El del lado de su empresa como  mi potencial cliente y yo del lado de Ubiquo como proveedor.

En los últimos meses empecé a sentir lo que yo califiqué como una falta de interés por su parte para que el proyecto se moviera. Luego de múltiples llamadas durante semanas, finalmente logré hablar con el. Tímidamente me dijo que no había estado bien de salud y que estaba teniendo que atender «otras cosas» muy importantes. ¿Mi reacción ese día? Arrogancia plena: Pensé, no le importa el proyecto y está siendo totalmente indiferente a todo lo que yo estoy tratando de hacer parta el y su empresa. ¿Acaso no lo puede ver?

De una u otra manera hice que la interacción que tuvimos ese día fuera todo acerca de lo que me importaba a mi. Como que si solo yo importara. Esta manera de pensar seguro me cegó a la posibilidad de que había algo importante mas importante para el que yo y el negocio que estábamos haciendo. Algo como estar viviendo sus últimos días. Ni siquiera me puedo imaginar lo difícil que eso ha de ser. Lo que si entiendo hoy es que si, seguro el estaba atendiendo cosas mucho mas importantes para el que el proyecto.

La lección: el mundo no gira alrededor de nosotros. No todos ven el mundo como lo vemos nosotros. Simplemente no podemos experimentar el mundo igual que otra persona. Y lo más importante, no tenemos el derecho de que los demás vean nuestros intereses como una prioridad para ellos.

Como diría Tim Ferriss: No atribuyas a la estupidez o mala intención lo que le puedas atribuir a la carga de trabajo o diferencia en prioridades.

Que pasa cuando el dinero es mas importante que la propia vida

Y poder escribir este post me ha llevado mas de 20 años. Durante años de años estuve en la obscuridad y simplemente no lo podia ver. Sin embargo, ahora ha llegado la claridad. En los últimos días he estado pensando mucho en las multas y castigos que se imponen en muchos países a las personas que manejan ebrias. Las ideas principales cuajaron durante una plática que tuve durante la cena en una boda a la que asistí recientemente.

La pregunta que surgió que detonó todo fue: ¿Que dice de nosotros que necesitamos multas para no manejar ebrios? Es una pregunta bastante simple y directa que a la vez trae consigo implicaciones muy serias y profundas en relación a como muchos de nosotros vemos el mundo y experimentamos nuestros valores.

Lo primero que vino a mi mente fue, ¿por qué existen las leyes de tránsito? Es obvio! La seguridad de todos nosotros cuando estamos manejando. De esta observación naturalmente fluyó la pregunta de por qué se castiga manejar en estado de ebriedad. La respuesta debe ser la misma: nuestra propia seguridad. Nos deben castigar para que protejamos nuestras vidas. Y es en este punto donde surge la disyuntiva. Déjenme explicar.

Manejar en estado de ebriedad pone potencialmente nuestra vida en peligro. Pero esto no es suficiente! Otra vez: Que nuestra vida esté en peligro no es suficiente para cambiar nuestro comportamiento. Los datos y la proliferación de multas apunta a que tener el riesgo de perder dinero es más efectivo que saber que manejar ebrios pone en riesgo de morir.

¿Que quiere decir todo esto? Una de las posibilidades, y una de las mas nefastas, es que hay veces que nos importa mas perder dinero que perder la vida. Otra puede ser que nos creemos inmortales y no podemos conectar con lo frágil y preciada que es la vida. Una tercera pudiese ser que nos creemos tan especiales que pensamos que eso que hemos visto suceder una y otra vez no nos puede pasar a nosotros. Cualquiera de estos tres caminos no nos lleva a ningún lugar y nos indica que algo está mal.

Escribo estas reflexiones después de haber tenido un fuerte accidente por manejar ebrio, haber experimentado la muerte de un muy buen amigo luego de un accidente relacionado con el alcohol y otros cientos de kilómetros recorridos manejando ebrio. Pero, ¿por qué? ¿Por qué no apreciamos nuestras vidas y necesitamos de castigos para cuidarnos?

Creo que esta es una respuesta muy personal y cada quien debe dedicarle tiempo a encontrarla. Para mi, la respuesta estaba escondida detrás de el reconocimiento de tener una experiencia de vida superficial en la que lo mas importante durante muchos años fue “sentirme” bien. Con el pasar de los años, mucha reflexión y el poder estar rodeado de personas muy especiales que han aportado tanto a mi vida, poco a poco he despertado a lo especial que es estar vivo y todo lo que dejamos sobre la mesa en nuestras vidas. La vida bien vivida es lo mas preciado que tenemos y para poderlo experimentar tenemos que empujar con todas nuestras fuerzas. Creanme, vale la pena.

Cada vida es muy, muy especial y no debiéramos tener que tener miedo a ser castigados para empezar a cuidarla. La vida en si puede ser nuestro mas alto valor, si así lo queremos.

Mañana empieza el 2017. Guate nos necesita

Esta pregunta puede ser mas profunda de lo que todos creemos. Seguro es mas profunda que lo que los medios nos venden y nos hacen creer. El 2017 no será como los mensajes inspiradores que vemos por todos lados. El 2017 será lo que creemos con nuestro esfuerzo y dedicación.

Para mi, de las cosas más difíciles que enfrento es definir claramente que es lo mas importante para mi en un momento determinado. Conectar con cuales son mis mas altos valores. El otro lado de la moneda es que si no pasamos por este difícil proceso, es imposible que el 2017 sea como queremos ya que antes no hemos definido que es lo que queremos en nuestras vidas. No le podemos pegar a un blanco que no podemos ver.

Así que para aquellos de ustedes que realmente quieren algo mas del año que viene los invito a hoy prender las luces. Detener el tiempo y las carreras, las fiestas y los compromisos para poder tomar por lo menos unos 45 minutos y detenerse a reflexionar sobre que es lo que realmente quieren el año que viene. ¿Que es lo mas importante para ustedes?

La invitación va un poco mas allá. También los invito a que una vez tengan definido a donde quieren llevar sus vidas en el 2017, que sepan quienes quieren ser en este nuevo año, que tomen todas sus fuerzas y trabajen con todo lo que tienen todos los días para que en 365 puedan decir que lo lograron.

Guate necesita que muchos de nosotros hagamos esto. ¿Quienes se apuntan?

Eres suficiente tal y como eres?

¿Hasta donde puedo llegar? ¿Que tanto es lo que realmente puedo hacer? Estas son preguntas muy poderosas que creo que todos nos debemos hacer constantemente. ¿No se si alguno de ustedes alguna vez ha sentido que está haciendo un compromiso que va mas allá de sus capacidades reales? Uno de aquellos compromisos que inmediatamente después de hechos nos causan decir «ala madre! como soy de mula!».

Pues bien, el hacernos este tipo de preguntas o cualquiera de sus derivados seguro nos ayuda con el síndrome de «me comprometo a mas de lo que puedo». Este síndrome es algo natural y es parte del deseo del ser humano de querer ser mas de lo que realmente es. Creo que hay una gran diferencia entre lo que sabemos que podemos hacer y lo que quisiéramos poder hacer para «quedar bien con los demás».

Esto es bastante común en el ámbito profesional. Nuestro jefe o alguien mas a quien queremos impresionar nos pregunta cuando podemos tener un proyecto listo o cuanto creemos que se podrá vender y la respuesta usualmente está «inflada» por querer aparentar ser mas de lo que realmente somos. Que nos vean como algo mas. Que nos reconozcan. Simplemente no creemos que somos suficiente tal y como somos.

Creo que es de vital importancia para salir adelante y poder tener una vida completa poder dejar este miedo atrás. La realidad de las cosas que que no podemos hacer mas de lo que podemos hacer. No podemos ser alguien mas. Lo mejor que podemos hacer es ser nosotros mismos.

Realmente no es muy buena idea comprometernos a cosas que simplemente no podemos cumplir. No podemos ser algo que no somos. ¿Mi consejo? Pasa el rato incómodo y aceptate como eres, reconoce de que si eres capaz y luego cumple. No hay mejor manera de salir adelante que ser tu mismo. Eso es suficiente.