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Categoría: reflexión

El menú para niños

Ahhh, los famosos deditos de pollo frito. Ya sea en McDonalds o en cualquier restaurante as formal esta es la comida que siempre nos saca de apuros como padres de niños pequeños. Hago énfasis en que me incluyo dentro de este grupo.

Lo mismo va con el iPad. ¿Por qué no juegas el mismo juego que has jugado mil veces? O, ¿por qué no miras la misma película que has visto las últimas 1,00 veces?

Los deditos de pollo tan solo son un síntoma. Si nunca queremos experimentar algo nuevo, si nunca queremos probar comidas nuevas o comer algo que no nos gusta, si nunca queremos interactuar con alguien con quien estamos en desacuerdo, pues los deditos de pollo son un excelente lugar por donde empezar.

Lo «nuevo» es un hábito que le podemos enseñar a nuestros hijos. Y también es un hábito que nosotros mismo podemos aprender. Trata de ir a pensar en ese parque que nunca has visitado, trata de llevar una dieta vegetarian unos 3 días, trata de afiliarte a un foro donde todos piensan distinto de ti.

Recuerda, el menú para niños siempre estará disponible pero eso no quiere decir que sea una buena  idea.

Seth Godin acaba de escribir sobre esto en su blog y me puso mucho a pensar. Entiendo que los niños aprenden a través de la repetición y práctica constante. ¿Que tal si les enseñamos a que piensen y practiquen adoptar cosas nuevas?

Mañana empiezo.

El mito de que para decidir mejor se necesita mas tiempo y esfuerzo

«El mundo actual y la sociedad colectiva nos enseña desde muy pequeños que la calidad de las decisiones está directamente relacionada al tiempo y esfuerzo que se puso en tomarlas. Por ejemplo, si un doctor tiene un diagnóstico muy complicado, pedirá mas pruebas  Si nosotros mismos no estamos seguros de lo que nos dice, pedimos una segunda opinión. ¿Y que le decimos a nuestros hijos y niños pequeños? Mejor ve siempre lento pero seguro. No juzgues un libro por la portada. Detente y piensa. En realidad pensamos que siempre estamos mejor consiguiendo la mayor cantidad de información posible y utilizando la mayor cantidad de tiempo deliberando acerca de algo. En realidad solo confiamos en la toma de decisiones consciente.»

Malcolm Gladwell, Blink

Pero, ¿que pasa si las decisiones que tomamos de una manera muy, muy, rápida pueden llegar a ser tan buenas como aquellas que tomamos deliberadamente y con cautela? ¿Que pasa si hay algunas situaciones en las cuales podemos confiar en nuestros instintos? Y mejor aún ¿que pasa si podemos aprender a diferenciar CUANDO escuchar a nuestros instintos y cuando obtener mas información?

Pues bien. Gladwell en su libro Blink intenta, de una manera muy contundente, de responder estas preguntas y muchas otras respecto a como funciona el cerebro humano con respecto a este interesante tema de la toma de decisiones. Como ya lo hemos visto, en especial se centra en la diferencia entre decidir por instinto de una manera muy rápida y decidir racionalmente en base de la recopilación de mas datos y deliberación.

¿Cómo te sientes mas como decidiendo?

El cuento de los zapatos blancos y como evadimos lo que tenemos que hacer

Esta idea viene de la autora de Atlas Shrugged, Ayn Rand. Ella publicó una serie de ensayos que fueron compilados en un libro sobre como escribir mejor. Uno de los temas en que ella entra en profundidad es el del famoso «Writers’ block» o bloqueo de escritor. Este es un término utilizado para describir esos períodos en los cuales los escritores simplemente pasan semanas, meses o años sin poder «encontrar» la creatividad para escribir algo.

Ella detalla como un escritor, cuando se sienta y tiene que escribir (lo que sabe que tiene que hacer pero al mismo tiempo es algo muy difícil de hacer) si tiene un par de zapatos blancos por ahí en la habitación y su mirada casualmente ve una pequeña mancha en ellos, seguro su mente logrará racionalizar por qué los debe limpiar en ese mismo momento.

En otras palabras, somos buenísimos para evadir lo que tenemos que hacer. Y somos aún mejores para crear historias y  excusas para no hacerlo. Es muy importante tener esto muy presente ya que la mente es tan poderosa que simplemente no nos damos cuenta de lo que estamos haciendo y cuando nos damos cuenta ya estamos, convencidos de que es lo mas importante que podemos hacer, limpiando esos zapatos blancos.

La historia de como el banco GyT Continental arruinó mi experiencia como cliente

Todo empezó hace una semana y media con muy buenas intenciones y el interés de ofrecer un mejor servicio. Sin embrago, lo que el banco diseñó con la intención de mantener seguros a sus clientes de tarjeta de crédito resultó ser un verdadero desastre para mí debido a una muy mala ejecución del equipo de operaciones.

Estaba en &Café comprando mi dosis de cafeína diaria y resultó que mi tarjeta salía denegada. Bien, pagué con efectivo y me fui con la idea de que el POS no estaba funcionando bien y no le puse mayor atención. A las 2 horas un email de Rackspace, un proveedor de servidores que utilizo en Internet de que mi tarjeta estaba bloqueada. 20 minutos después recibo la llamada de una agente del banco diciéndome algo como «Sr. Alvarez le informo que bloqueamos su tarjeta por qué fue utilizada en un POS que creemos está comprometidos y por su seguridad vamos a darle de baja a su tarjeta. No se preocupe, en 2 días hábiles tendrá su nuevo plástico. ¿Se la enviamos a  la dirección registrada de correo?» Si, por favor respondí y terminé la llamada muy contento por esta medida de seguridad.

Acá es donde empieza el caos. La llamada fue el martes 17 de junio 2,014. Mi reposición de tarjeta debía llegar el jueves 19 a mi casa, recuerdan, la dirección registrada correo. Bien, el viernes 20 me encontraba llamando al banco pues la tarjeta no había llegado. Después de unos 20 minutos con el trabajando con el agente para ver que había pasado, la respuesta desde la central del banco fue: «Sr. Alvarez, su tarjeta está en la agencia 228 de Santa Catarina Pinula. Ya la puede ir a traer».

mmmm, esta agencia no me queda tan cerca pero bien, voy a llamar y veo de irla a traer. Nótese que el agente del banco no me pudo transferir la llamada esta agencia. Bien, hablo a la agencia 228 y me dicen, «Disculpe pero acá no esta su tarjeta. Seguro que el servicio de mensajería está atrasado. Háblenos el martes que recibimos de nuevo tarjetas para confirmar que ya esté por acá». Bien, para esto ya una semana sin tarjeta de crédito.

El martes 24 hablo de nuevo a la central. La respuesta: «Su tarjeta fue entregada a la agencia 228 el jueves 19 de junio. Solicite hablar con el jefe de agencia pues seguro está traspapelada». Nótese otra vez que soy yo el que debe actuar entre la central y la agencia.

Va la llamada a la agencia 228 y recibo una respuesta que nunca me hubiera esperado. Al menos la persona en la agencia fue honesta: «No encontramos su tarjeta. Seguro la perdimos.». Bueno, esto si es un problema ya mas serio. En fin, la agente de la agencia, sin ser esto responsabilidad directa suya agarró responsabilidad  y me ofreció bloquear esta nueva tarjeta perdida y pedir un nuevo plástico en calidad de urgente para tenérmelo listo hoy jueves 26 de junio. Hoy durante el día sabré si hoy, 9 días después de que el banco GyT Continental bloqueó mi tarjeta finalmente recibiré mi tarjeta.

Los mantengo al tanto.

La moraleja de la historia: No importa que tan buenas intenciones tenga una empresa y que tanto diseñe servicios y procesos para proteger a sus clientes si la calidad con que se ejecutan las operaciones es mala. Al final, la experiencia de nosotros como clientes es terrible.

La habilidad de aprender más rápido como ventaja competitiva

Todas las personas y empresas siempre estamos buscando una mejor manera de hacer las cosas. Como individuos siempre estamos viendo como le agradamos mas a nuestra pareja, como logro distinguirme en el trabajo para obtener un mejor puesto, como logro ser mejor en el equipo de deportes, etc.

Como empresas siempre estamos buscando como construir un mejor producto que la competencia, como reducir mis precios para ganar mas mercado, como reclutar mejor talento para subir la productividad, etc.

En resumidas cuentas, siempre estamos buscando una ventaja competitiva para que nos vaya un poco mejor y lograr resultados superiores a los demás. Es la naturaleza del mundo en que vivimos.

Dado que todos estamos detrás de las ventajas competitivas como que si estas fueran el «holy grail» del éxito se ha escrito mucho alrededor del tema y se han generado un sin fin de teorías de cuales son las ventajas competitivas mas importantes. En realidad esto ha complicado bastante el panorama.

Steven Kotler propone algo bastante mas simple. El propone que para que constantemente podamos lograr una real ventaja, tanto a nivel personal como nivel empresarial, todo lo que hace falta es que aprendamos mas rápido que los demás. Eso es todo. De esta habilidad se depende cualquier otra ventaja competitiva que pueda ser necesaria.

Si aprendemos (ya sean nuestras empresas o nosotros mismos) mas rápido que la «competencia» seguro siempre encontraremos mejores maneras mas rápidas de hacer las cosas, de mejorar nuestras relaciones y cumplir de manera mas efectiva nuestros objetivos.

Debemos aprender a recibir la retroalimentación de fuera de una manera no personal y constructiva.vTomarla como el mayor regalo que pudiéramos tener, analizarla, aprender y mejorar en base a la información descubierta. Osea, debemos aprender.

“The ability to learn faster than your competitors is the only sustainable competitive advantage.”Steven Kotler

La victoria de Costa Rica y la globalización de las oportunidades

Costa Rica le ganó hoy 1 a 0 a Italia. A mi manera de verlo el 1 – 0 le salió barato a Italia. El juego pudo haber terminado en 2 – 0 fácilmente. Esto se siente muy raro. Incluso ahora que lo escribo, tan solo pensar en  este resultado es hasta cierto punto bizarro.

Este sentir de sorpresa nace con la idea de que históricamente no se supone que Costa Rica le gane a Italia. O que Costa Rica no le gane a Uruguay. O, ya que estamos en estas, que Chile le gane a España. El problema es que todas estas conjeturas están basadas en historia y tradición. Y por fortuna de la humanidad, la historia y la tradición cambian para abrir paso al progreso.

Hoy vivimos en un mundo globalizado en el cual creo que los recursos y oportunidades están muy bien distribuidos en un nivel macro. Costa Rica tiene a grandes rasgos las mismas oportunidades de entreno que Italia, España, Uruguay o mi país, Guatemala. El éxito en el mundo de hoy ya no depende de la cantidad de recursos disponibles, esto ya fue democratizado, la diferencia está en que tanto alguien quiere algo.

Es impresionante el hambre con que jugó hoy Costa Rica. Sus ganas de ganar superaron por mucho las ganas de ganar de Italia. Y eso fue lo que hizo toda la diferencia. De hecho, al final del día, eso es lo que siempre hace la diferencia.

Quiero finalizar dejando la pregunta de por qué nos seguimos asombrando tanto de que un «pequeño» derrote a un gigante establecido si lo vemos todos los días:

Las señal ha sido dad y está muy clara. En el mundo de hoy el acceso a cualquier recurso está mayormente disponible p ara cualquiera. Los que ganaran serán aquellos que mas lo deseen.

Como estar ocupado puede ser una forma de haraganería

Hay días en los que tenemos mucho que hacer. La cantidad de trabajo es muy alta y si, estamos ocupados. Tenemos mas que hacer de lo que en realidad podemos hacer. Esto es una realidad.

Pero, ¿que pasa cuando estar ocupado se convierte en estar «ocupado y una excusa para evitar hacer lo que en realidad es importante? A ver, lo explico un poco mas a fondo.

No todas las tareas fueron creadas iguales!

Hay tareas que son mas importantes que otras. Hay tareas que nos dan mas miedo que otras. Hay tareas que crean mas valor cuando se cumplen que otras. Existe una muy fuerte correlación entre el nivel de  inseguridad, miedo y complejidad del  retos de una tarea y que tan importante y que tanto valor generará al ser completada.

Cuando estés procrastinando o sintiéndote tan ocupado que simplemente no tienes tiempo para hacer una tarea que te tiene ansioso, la correlación que acabo de mencionar, indica que esa es una tarea importante de alto valor.

Es acá donde estar «ocupado» toma la connotación de haraganería. Utilizamos, e incluso creamos, tareas de menor valor que utilizamos como escudos para no tener que afrontar las tareas difíciles que realmente moverán las cosas hacia adelante. Nos pasamos todo el día atendiendo todo aquellos con que nos sentimos cómodos. Nos la pasamos «ocupados» como un mecanismo de defensa en contra de hacer lo difícil y ponernos a prueba de que tanto mas podemos realmente hacer.

Tu calendario como administrador de tiempo de los demás :-(

La manera en que muy seguramente estás utilizando tu calendario está mal. La probabilidad y muchos estudios que se han corrido recientemente muestran que prácticamente los calendarios son utilizados para recibir solicitudes de tiempo de otras personas. Es decir, tu calendario es el punto de entrada de otros para acceder a tu recurso mas valioso. Tu tiempo.

¿Por qué es esto? Pienso que con las maravillosas herramientas tecnológicas que tenemos hoy en día para administrar el tiempo no es difícil poder administrar este recurso un poco mejor. Lo que en realidad sucede es que simplemente no organizamos nuestras prioridades y actividades y por ende quedamos a la merced de lo que los demás quieren de nosotros.

¿Que pasa si empiezas a utilizar tu calendario para bloquear tiempo (como lo haces con las reuniones que los demás te  piden) para hacer esa presentación que te es importante? Que pasa si haces una cita con vos mismo para terminar esa estrategia que es tan importante de 2:30pm – 4:00pm este jueves? Y luego no dejas que nada ni nadie se meta en ese tiempo que ya tenés reservado para tu prioridad. Es entonces que el  calendario se vuelve una herramienta y no un elemento de terror que se «chupa» todo el tiempo del mundo.

El secreto está en saber que quieres hacer y cuando lo quieres hacer. Luego tan solo debes crear las citas en tu manejador de calendario favorito y alocarte el tiempo. Finalmente debes tener la disciplina de no dejar que otros se metan en tu calendario. Al menos en las franjas de tiempo que ya tenés reservadas para tu trabajo mas importante.

¿Cuanto defendemos nuestros valores?

Ayer tuve la oportunidad de juntarme con un par de amigos que no había visto en mucho tiempo. Nos reunimos para ver de empezar a colaborar, crecer y  hacer algo para mejorar nuestro país, Guatemala.

Durante la charla surgió el tema de los valores y que tan dispuestos estamos a defender aquellas cosas que valoramos. Un tema en particular que tocamos fue el valor de la vida ajena. En mi caso particular creo que la vida humana es un muy alto valor y  no creo que se debe matar a otras personas. Sin embargo, al mismo tiempo se que si alguien le hiciera algo a alguien de mi familia, muy probablemente estaría  dispuesto matarlo.

Y esto crea una línea de pensamiento muy interesante. La idea es que regimos nuestros valores   a circunstancias externas y no por nuestras creencias internas. Por ejemplo, el respeto hacia la propiedad ajena es otro de mis valores y no pienso robarle nada a nadie. Pero si mi hijo está muriendo, necesita atención médica y no tengo dinero, se que robaría. El valor siempre se compromete a algún precio. Todos tenemos un precio.

Dadas estas reflexiones y reconociendo mis debilidades, se estoy muy comprometido con seguir subiendo el precio al que estoy dispuesto a vender mis valores. Espero algún día llegar a ser el tipo de hombre que sostiene sus valores al punto de defenderlos con su vida.

Si no cuidamos nuestra libertad política, perderemos nuestra libertad de comportamiento

En una sociedad moderna que aún por el momento podemos catalogar como «libre» básicamente existen dos tipos de libertad:

1. Libertad política, la cual determina nuestra capacidad para votar, hacer saber a los gobernantes sobre nuestros intereses e influir por medio de participación democrática en las decisiones clave  del estado.
2. Libertad de comportamiento, la cual utilizamos con mas frecuencia y se rige a un nivel personal.  Libertad de locomoción, seleccionar donde ir a comer, con quienes compartir nuestro tiempo, etc.

Estas libertades creo que dependen una de otra. Si los ciudadanos no ejercitamos nuestra libertad política (la cual significa mucho más que solo ir a votar) es muy probable que perdamos nuestra libertad de comportamiento.

La situación que es preocupante es ver como a la gran mayoría de personas le dan mayor importancia a la libertad de comportamiento: «Mientras nadie me diga nada por como comida chatarra y llevar una vida desordenada todo el día estoy bien» que a la libertad de política: «Voy a dedicarle tiempo a entender la política internacional de mi país para saber si estoy de acuerdo y si no ponerme en contacto con el cuerpo legislativo que me pueda ayudar a proponer algo diferente».

Como mencioné anteriormente, si no cuidamos una, no tendremos la otra. Hago un llamado a la reflexión sobre este importante tema y les pido a todos que poco a poco empiecen a ejercitar un poco mas su libertad política con el fin de defender su libertad de comportamiento.