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Categoría: motivación

El miedo de saber para a donde ir

Antes de empezar a caminar es importante saber hacia a dónde se quiere ir. Caminar sin rumbo, al igual que las hojas que el viento sopla en otoño, no es para lo que los seres humanos fueron creados.

Todos, absolutamente todos, tienen la libertad de trazar el camino que quieren seguir en sus vidas. Nadie tiene por qué enfrentar un destino predeterminado —tal cosa no existe. Nada está escrito y aunque tanta libertad puede ser aterradora es precisamente ahí, en el infinito mar de opciones, en donde la esencia de la vida se puede encontrar.

Saber para a dónde ir necesariamente implica decidir. Ante todos los posibles caminos se deberá elegir uno y todos los demás serán descartados. Sí, ahí está una vez más el miedo de tomar una mala decisión. Pero, ¿Qué es preferible? ¿Terminar en un lugar al azar o vencer el miedo de decidir hacia dónde se quiere ir?

Un inventario de proyectos en 5 simples pasos

Cuando se trata de proyectos la calidad es más importante que la cantidad. Todos tenemos un tiempo finito en esta tierra y la cantidad de proyectos en los que podremos trabajar es limitada.

Hay pocas cosas con las que recomiendo ser egoísta. El uso del tiempo es una de ellas. No tiene sentido trabajar en proyectos que realmente no nos apasionan. Tan solo le quitan el poco tiempo que tenemos a aquellos que sí realmente nos mueven.

Es por esto que propongo que toda persona que se quiera sentir realmente satisfecha haga un inventario de proyectos. Este proceso no debe ser para nada complejo. Creo que con el simple hecho de tan solo tener consciencia de cuales son todos los proyectos en que se está trabajando se puede lograr un gran avance.

Para aquellos de ustedes que quieran algo un poco más estructurado les dejo una simple lista de 5 pasos para que puedan hacer su inventario de proyectos:

  1. Hacer una lista que contenga todos los compromisos que se han adquirido.
  2. Distinguir cuales de ellos son tareas y cuales sí son proyectos.
  3. Para ls proyectos, clasificarlos en: Familia, Hobbies, Crecimiento Personal, Profesionales.
  4. Asignar un número del 1 al 10 sin utilizar el 7 a cada uno de los proyectos donde 1 es muy poco entusiasmo por el proyecto y 10 es el máximo entusiasmo que una persona puede sentir por estar trabajando en algo.
  5. Quédate con los proyectos que tengan una puntuación de 8 o más. Descarta los demás.

Es muy probable que la cantidad de proyectos resultantes al final de este proceso de inventario sea muy pequeña. Eso está bien. Recuerda, tenemos poco tiempo en este mundo y cuando hablamos de proyectos la calidad es mejor que la cantidad. Si te quedas con pocos proyectos tendrás más tiempo para trabajar en cada uno de ellos.

Los que de verdad quieren encontrarán opciones, los que no encontrarán excusas

Como ya he escrito antes, la voluntad es un poderoso aliado. La voluntad también determina, en gran parte, el comportamiento de los seres humanos. ¿Y qué hace la voluntad para determinar los comportamientos de las personas? Pues les ayuda a ver las cosas de una manera distinta. El punto de vista con que se percibe una situación es el más grande determinante de cómo una persona responderá.

Cuando la voluntad de una persona es fuerte, los obstáculos más grandes solo son retos a sobrepasar. Cuando la voluntad es débil, el más pequeño obstáculo significa el fin del camino. Cuando la voluntad es fuerte, la idea de darse por vencido no es algo que se considere. Cuando la voluntad es débil, no se puede dejar de pensar en “cuando va esto a terminar”. Cuando la voluntad es fuerte, todo resulta más fácil de lo que realmente es. Cuando la voluntad es débil hasta la más simple tarea se siente como una balacera adentro de un elevador.

El mundo está lleno de logros maravillosos que parecieran ser imposibles de alcanzar. Pero estos logros sen han hecho realidad gracias a la voluntad de personas que realmente querían alcanzarlos. Estas personas, gracias a su voluntad, encontraron opciones de cómo hacer sus sueños realidad y nunca pensaron en poner excusas.

Si siempre encuentras una excusa de porqué no estás avanzando en ese sueño del que tanto hablas, tal vez no lo deseas tanto como crees. Recuerda, los que de verdad quieren encontrarán opciones, los que no, encontrarán excusas.

La oportunidad de volver a empezar

El tiempo es especialista en llevarse una gran cantidad de cosas. Una vez que se lleva algo, por nada lo devuelve. Lo que esto quiere decir es que cuando una oportunidad no se aprovecha, se pierde para siempre.

Esto puede sonar dramático, definitivo —y usualmente lo es. Sin embargo, hay algo que ni el tiempo ni nada más se puede llevar. Me refiero a la oportunidad de volver a empezar. Una oportunidad puede irse tan rápido como llegó pero la oportunidad de volverlo a intentar siempre seguirá estando ahí. Lo que quiero decir es que ni el tiempo ni las circunstancias son lo que nos impiden volverlo a intentar. Lo que nos está deteniendo es nuestro propio miedo de volver a fracasar.

Antes de poder alcanzar cualquier meta hay que estar dispuestos…

La mayoría de personas alcanzan sus metas solo después de que están dispuestas a hacer lo que haga falta para lograrlas. ¿Por qué es esto? Porque para cumplir la mayoría de metas se requiere sobrepasar obstáculos, algo que por naturaleza requiere de convicción, es decir, esa fortaleza interna que permite a los seres humanos no darse por vencidos hasta lograr su cometido.

Todos los grandes logros de la humanidad tienen como origen un breve instante en el cual alguien, en algún lugar, tomó la decisión de terminar el trabajo sin importar que adversidades pudieran surgir en el camino. En ese momento decisivo, al inicio del camino, créanlo o no, es cuando ocurre toda la magia. El resto del camino es extremadamente importante pero es una travesía que es imposible de recorrer si no se tiene una sólida convicción desde el inicio.

Todos hemos estado ahí. Mañana, muy temprano, tenemos una reunión muy importante. Ponemos el despertador y desde el momento en que nos acostamos sabemos (estamos convencidos) de que en el segundo en qué suene el despertador nos vamos a levantar. Ahora bien, usualmente esto no funciona así cuando ponemos el despertador para hacer ejercicio el fin de semana. A veces nos despertamos y a veces no. ¿Por qué? Porque la mayoría de veces cuando nos vamos a acostar no estamos 100% convencidos de que nos vamos a levantar independientemente de cómo nos sintamos cuando suene el despertador.

Este trivial ejemplo ejemplifica el poder de la convicción, de ese casi olvidado arte de estar dispuestos a terminar el trabajo. En realidad no importa el tamaño de la meta que se esté persiguiendo. Todo empieza con la disposición de hacer lo que se requiera. Si un ser humano está convencido de que puede hacer algo, usualmente lo logra.

¿La inercia de seguir igual o cambiar el mundo?

No hay peor enemigo que la comodidad. Esa fuerza invisible que que a veces nos encadena y nos inmoviliza frente al televisor. Bueno, no siempre es frente al televisor. A veces nos inmoviliza frente a un cliente que nos pide un descuento o frente a un jefe que nos da miedo. Sí, no actuar por miedo también es paralizarse en nombre de la comodidad. Después de todo, evitar el miedo es más cómodo que enfrentarlo.

Hacer un cambio siempre requiere de energía. Y gastar energía es incómodo. Por eso es que a las personas y a las cosas les gusta permanecer igual. Y por seguir igual también me refiero a seguir el placentero camino de la entropía y descomponerse con el tiempo. Hay que reconocerlo, seguir igual es el camino de menor resistencia, siempre.

Pero el espíritu humano es fuerte y la inercia de querer seguir igual nunca lo podrá doblegar. Aunque el camino de la comodidad sea tentador hacer un cambio positivo en el mundo es mucho más atractivo. Aunque el miedo sea intenso todos pueden encontrar el valor y el coraje necesarios para cambiar aquello que más les importa.

La historia del mundo es irrefutable. El cambio es más fuerte que la inercia de seguir igual. Hoy ya no drenamos la sangre de los pacientes para curarlos y la mayoría de nosotros ya no se transporta en caballo. En la mayoría de lugares la esclavitud es ilegal y la calidad de vida promedio ha incrementado exponencialmente desde que tenemos historia registrada. Ya no usamos el truque y muchas de las transacciones financieras son electrónicas. Sin duda alguna el mundo ha cambiado, para bien.

Todas estas mejoras no fueron gratuitas. Las maravillas que hoy tenemos en el mundo moderno existen porque alguien escogió el camino del cambio en lugar de la inercia de seguir igual. Al mismo tiempo, nuestro mundo actual no es perfecto y hay muchos cambios aún por hacer. Que vamos a escoger, ¿la inercia de seguir igual o seguir cambiando el mundo?

La alegría de competir

Es difícil encontrar competencia más feroz que la que se ve en las olimpiadas. Los atletas que ahí compiten son los seres humanos más competitivos en la faz de la tierra. Cada persona que está ahí ha intercambiado años de su vida por entrenos de alto rendimiento, dietas altamente exigentes y un estilo de vida completamente dedicado a lograr una sola meta: ganar una medalla olímpica.

Y aún así, en la gran mayoría de casos, se puede ver una gran alegría en las caras de los atletas que no ganan al ver cómo otro atleta que ha pasado por lo mismo que ellos disfruta de la victoria. Pareciera ser que el placer que estos atletas de alto rendimiento obtienen viene de una sana competencia y no del resultado final.

Esto hace toda la diferencia. Es increíble la cantidad de atletas que logran romper sus récords personales en las olimpiadas gracias a que tienen la oportunidad de competir con los mejores del mundo. El que un atleta pueda encontrar la inspiración en un rival para así poder dar lo mejor que tiene es algo fenomenal. Esa es la alegría de competir con alguien.

Las dos maneras en que el dinero motiva a las personas (aumentos salariales)

Es imposible negar que el dinero motiva a las personas. En la gran mayoría de sociedades modernas el dinero es sinónimo de supervivencia. Sin dinero es prácticamente imposible sobrevivir. Llegar a cubrir nuestras necesidades básicas es un gran motivador.

Al mismo tiempo, conforme los ingresos de una persona crecen, el dinero se empieza a convertir en un indicador de cuánto éxito una persona ha alcanzado en su vida. Mostrarnos a nosotros mismos y a los demás lo mucho que hemos logrado también un gran motivador.

Así que ahí lo tenemos. Dependiendo de la situación económica de cada persona el dinero puede servir para cubrir las necesidades básicas y mitigar el miedo e inseguridad que vienen con la escasez de dinero o también puede servir como un indicador interno y externo de auto realización.

En otras palabras, dependiendo de en dónde se encuentra una persona en un momento dado dentro de la pirámide de necesidades de Maslow, la motivación para obtener dinero puede ser totalmente distinta.

Fig 1. La pirámide de necesidades de Maslow.

Es importante entender este fenómeno, especialmente al momento de presentar aumentos salariales en una empresa. Las personas que están buscando cubrir las necesidades de la parte de abajo de la pirámide medirán una oferta en términos absolutos del aumento a recibir. i.e. Voy a pasar de ganar 1,000 a 1,500. Es importante para las personas en esta situación saber en términos absolutos cuanto más podrán comprar con el aumento.

Por el otro lado, las personas que ya tienen cubiertas las necesidades básicas de la pirámide y para quienes el dinero se empieza a convertir en un indicador de éxito medirán el aumento en términos porcentuales. i.e. Voy a crecer mis ingresos en un 15%. Esto se traduce en que este año seré 15% más exitoso que el año pasado.

El significado que cada persona le da al dinero no es predecible y los seres humanos somos muy complejos. Nadie puede predecir con exactitud qué es lo que exactamente motivará a quién pero lo acá presentado creo que es una aproximación bastante cercana a la realidad en la mayoría de casos. Vale la pena tomarlo en cuenta a la hora de calcular planes de compensación y aumentos.

CHAD, la receta para imponerse en un Home Run Derby

Estoy terminando de ver el impresionante despliegue de supremacía que Pete Alonso acaba de dar en el Home Run Derby 2021. Es el segundo año consecutivo que gana pero lo que hizo este año es un monumento a la excelencia.

Después de haber visto lo mucho que se estuvo divirtiendo durante toda la noche y haber percibido la confianza infinita con que tomó cada swing es imposible no querer tratar de entender como una persona puede llegar a tal nivel de rendimiento y mantenerse así de sereno bajo tanta presión. Este es mi intento de tratar de describir lo que Alonso trajo hoy a la mesa.

Esos últimos 6 Home Runs consecutivos que pegó para vencer a Trey Mancini en la final solo se pueden pegar cuando alguien tiene una combinación perfecta de CHAD (Confianza, Habilidad, Actitud y Diversión).

  • Confianza: Creer en sí mismo. Saber que el trabajo previo se ha hecho bien y que todas esas horas de entreno no dejarán fallar a un verdadero campeón a la hora buena.
  • Habilidad: La capacidad de hacer algo al más alto nivel. Es algo que se desarrolla por medio de miles de horas de práctica y que requiere de mucha dedicación. Es poder hacer lo que hay que hacer mejor que los demás.
  • Actitud: Enfrentar la situación que se debe superar desde un punto de vista de superioridad. Hasta cierto punto es reconocer el nivel de habilidad que se ha desarrollado y hacerle saber a todo el mundo que se ha llegado hasta acá para ganar.
  • Diversión: Disfrutar de lo que se está haciendo y no permitir que la presión del momento interfiera con pasársela bien. Es saber que al final del día lo más importante es disfrutar del momento y que el resultado final tan sólo se puede influenciar, nunca controlar.

Muy bien hecho Sr. Alonso.

Una visión más grande

Las visiones que cada uno de nosotros puede construir en su mente dependen grandemente del entorno al que estamos expuestos. Hasta cierto punto, las visiones que tenemos del futuro y de lo que es posible están limitadas por la cultura en que crecemos.

Esto no quiere decir que tener una visión de un futuro mejor y mucho más grande de lo que las personas que nos rodean tienen sea imposible. Soñar es gratis y con tan solo exponernos por breves instantes a como otras culturas y personas hacen las cosas nos puede abrir las puertas a mundos muchos más grandes de los que jamás antes habíamos podido imaginar.

Me parece muy interesante como tantas personas se “venden barato” no por su falta de habilidades sino que por su falta de visión. Los proyectos, empresas y vidas que construyen no se acercan a alcanzar su verdadero potencial simplemente por no poder pensar en grande.

Nuestras habilidades son mucho más grandes de lo que creemos. Tenemos más capacidad de la que creemos. Podemos tener un impacto mucho mayor en el mundo de lo que creemos. Podemos tener vidas mucho más plenas de lo que creemos. Podemos construir empresas mucho más exitosas de lo que creemos. Podemos ser mucho más generosos de lo que creemos. Y todo esto empieza con una cosa, con una visión más grande.