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Categoría: motivación

Todos tenemos capacidad para más

“Muy pocas personas corren lo suficientemente lejos con su primer aire como para descubrir que tienen un segundo.”

William James.

Esta cita del gran psicólogo y filosofo estadounidense da mucho en qué pensar. Dependiendo de la situación actual y manera de pensar de cada uno, la cita tendrá un significado distinto. Vale la pena explorar lo que James probablemente quiso decir al escribirla hace ya más de 100 años.

¿Han sentido esa sensación de ya no querer nada más? ¿Han pasado por esos momentos dónde quieren dejar todo y ya no les importa nada? Es precisamente a esas situaciones a las que James se refiere cuando dice “… no corren lo suficientemente lejos”.

“Correr lo suficientemente lejos” significa empujar en los momentos difíciles sin dejar que esos momentos nos derriben. Es seguir adelante cuando el cuerpo cree que ya no puede dar un paso más. Es tomar un momento para calmarnos cuando creemos que ya perdimos la cabeza. Es no dejar que ese proyecto que ya está dando su último suspiro termine de morir. Es no rendirnos para inmediatamente después darnos cuenta que aún teníamos más por dar.

“Segundo aire” en este caso se refiere a esa fuerza interior que no sabemos que tenemos adentro. Es esa adrenalina que invade nuestro cuerpo cuando creemos que estamos acabados y nos permite llegar a la meta. Es esa onza extra de paciencia que nos permite guardar ese grito que tanto daño podría hacer si llegara a escapar. Es esa capacidad sobrehumana de los seres humano de dar un poco más de lo que creen que es posible.

Es imposible para mi entrar en la cabeza de James y saber con exactitud que quiso decir. Esta interpretación me hace sentido. Al fin y al cabo es mi propia es mi propia interpretación. Me tiene que hacer sentido.

En fin, esta es una poderosa cita que nos puede servir de motivación en aquellos momentos cuando creemos que el fin está por llegar.

Cuándo importa

Importa. Qué palabra tan especial. Cuando algo es importante para nosotros lo tratamos de una manera especial. No lo dejamos al olvido y lo cuidamos para que esté bien. Cuando algo nos importa nos sentamos a su lado hasta verlo florecer. Nos desvelamos para no dejar que jamás se marchite y con gusto nos incomodamos para que esté bien.

Luchar por algo que nos importa es fácil. Cuando algo nos importa el sacrificio no existe pues se tiene plena conciencia de que lo qué se está haciendo no tiene desventaja alguna. Cualquier cosa que se pudiera perder es simplemente el precio a pagar por ver qué aquello que nos importa esté bien.

Si algo es lo suficientemente importante se puede llegar a intercambiar la misma vida por defenderlo. Se llega a una situación en la que vivir en un mundo en donde no existe lo que nos importa no es una opción que se quiera tomar. Esto explica tantos actos heroicos que podemos citar a través de la gran historia de la humanidad.

Cuando algo nos importa nos elevamos a ser mejores personas. Cuando algo nos importa damos todo lo que tenemos. Cuando algo nos importa nada nos puede detener. Cuando algo nos importa lo imposible se vuelve realidad. Cuando algo nos importa la vida se llena de color.

¿Cuándo fue la última vez que algo te importó?

No es tan difícil como parece

Ese nuevo proyecto que quieres iniciar, ese libro que quieres escribir, ese sueño que quiere alcanzar, esa empresa que quieres construir, esa familia que quiere empezar —créeme, nada de eso es tan difícil como parece. Déjame, te digo por qué.

Pues estar seguro de que te entiendo. Sé que decidir empezar todas estas cosas da miedo y nos despierta sensaciones de inseguridad que son muy incómodas. Lo que te pido es que no olvides jamás es que todo esto que está sintiendo está pasando dentro de ti. No tiene nada que ver con la dificultad real de lo que quieres hacer.

Todo proyecto que valga la pena requiere de esfuerzo, destreza y dedicación, no hay duda de eso. Pero esto no quiere decir que en realidad sea tan difícil como te lo imaginas. Todo lo que tienes que hacer es creer que lo puedes hacer y tener toda la disposición de hacer lo que las circunstancias te requieran para llegar hasta el final.

Puede ser que tengas que aprender nuevas habilidades, desvelarte un poco, empujar uno que otro miedo fuera de tu camino e inclusive llegar a transformarte en una persona más capaz para cumplir con tu sueño. Lo bueno es que si realmente lo quieres, nada de esto es tan difícil como parece.

pd. Eres más fuerte de lo qué crees 💪

Mientras haya tiempo

Mientras haya tiempo hay que usarlo bien. El único tiempo que realmente perdemos es el que se escapa de nuestras manos cuando ya no podemos dar marcha atrás. Mientras tanto, el tiempo que aún tenemos por vivir tan solo lo podemos perder si así lo decidimos hacer.

Mientras haya tiempo hay esperanza. Mientras haya tiempo podemos mejorar. Mientras haya tiempo podemos cambiar las cosas que queremos que sean diferentes y apreciar las que ya son parte de nuestro ser. Mientras haya tiempo podemos escoger ser felices. Mientras haya tiempo podemos soñar. Y también hacer nuestros sueños realidad.

Mientras si quiera haya un poco de tiempo que aún podamos aprovechar todo lo que queremos lograr sigue siendo totalmente posible de alcanzar. ¡Mientras aún haya tiempo, no hay nada que no podamos conquistar!

Termina el trabajo

Hoy recuerdo el mensaje que le dieron al grupo de niños que entrenó con Christian en Elmhurst, Illinois hace tres años. Recuerdo que aunque era una campamento de baseball mucho del trabajo que se hizo fue psicológico. Recuerdo que Chris tenía solo 9 años y sé que al día de hoy todo lo que vivió le sigue dando forma al hombre en que se está empezando a transformar.

Cada entreno tuvo un tema que se reforzaba durante todo el día. Uno de los temas que más me gustó fue el del segundo día: termina el trabajo. ¿Qué es esa idea de terminar el trabajo?

Es no dar nada por sentado hasta que lo que sea que se esté haciendo se haya completado. Es mantener la intensidad y concentración hasta lograr la victoria. Es no divagar y saber mantenerse enfocado hasta que suene la campana final. Es tener siempre presente que las cosas pueden cambiar en cualquier momento y que no se puede bajar la guardia hasta cruzar la meta. Es aprender a luchar por los sueños y nunca dejar de creer en ellos. Es comprometerse con un plan sabiendo que se hará hasta lo imposible por lograrlo.

Tres palabras sobre las cuales se puede construir una vida llena de logros. Simples. Poderosas. Directas. Termina el trabajo.

La experticia es arte

No sé cuantos de ustedes han tenido la oportunidad de ver a alguien hacer algo a un nivel que pareciera estar fuera de este mundo. Me imagino que la gran mayoría de ustedes ha tenido esa oportunidad. Es algo realmente inspirador.

Cuando alguien hace algo con gran experticia, sin importar lo que sea, lo percibimos como arte. Un gol de Pelé, una empresa de Elon Musk, un libro de Hemingway o la retórica de Platón. Todo expertos. Todos artistas. Todos maravillosos.

A todos nos gustan las personas que operan con profesionalismo y son expertos en lo que hacen. Ya sea que estemos trabajando en el mismo equipo que ellos o que tengamos el privilegio de disfrutar los frutos de su trabajo, la experiencia siempre es la misma: es un deleite ver a un artista trabajar.

Todas estas personas que dedican día tras día y hora tras hora a constantemente pulir sus habilidades hasta llegar a ser los mejores del mundo en lo que sea que hacen son los artistas que cambian el mundo. Son los héroes que nos muestran a los demás hasta dónde se puede llegar. Son los líderes que definen los nuevos estándares e inspiran a los demás a alcanzarlos también.

La experticia es arte y creo que todos tenemos algo de artista en nosotros. Todo lo que tenemos que hacer es encontrar algo que realmente nos apasiones y dedicarle el tiempo y energía necesarios para dominarlo. Después de un tiempo nos convertiremos en expertos y en ese momento podremos empezarle a regalar al mundo el arte que tanto necesita para convertirse en un mucho mejor lugar.

El primer paso

Qué difícil resulta empezar, especialmente cuando se está empezando desde cero. Al igual que sucede con el mundo de la física, la mayor resistencia que experimentamos para lograr algo es justo en el momento de empezar a movernos. El primer paso es el más difícil.

Es importante tener esto siempre presente en aquellos momentos en que no queremos arrancar. Si podemos recordar que lo que estamos por hacer no es tan difícil como creemos las ganas de empezar serán mayores. Si podemos recordar que lo único que está pasando es que estamos experimentando la resistencia que naturalmente viene con dar el primer paso pronto estaremos bien encaminados.

Es sensato ver este primer paso como el mayor reto a sobrellevar. De todos los pasos que tendremos que dar el paso del 0 al 1 es el más difícil. En comparación todos los demás pasos serán muchos más fáciles de tomar. Después de dar ese primer paso el resto del camino será cuesta abajo.

Creer es lo primero

Todo lo que la humanidad ha construido nació en la mente de alguien antes de materializarse. Nada que el ser humano haya producido ha venido del éter. Todo empieza cuando alguien cree que algo es posible.

No importa si lo que creemos es que podemos cambiar nuestras vidas o inventar un carro eléctrico. No importa si creemos en que podemos vivir en un mundo sin violencia o si creemos que podemos colonizar Marte. Todo empieza con la creencia de que algo es posible.

Es esta capacidad de creer una de las mas potentes fuerzas que le dan forma al mundo en que vivimos. La capacidad de creer que las cosas pueden ser mejores ha sido la chispa que ha encendido el fuego en el corazón de los más grandes héroes de la historia. Al mismo tiempo, la capacidad que tienen las personas de creer que un ser humano puede ser Dios ha desatado las más grandes calamidades que ha tenido que vivir la humanidad.

Creer es lo primero. Creer es por donde todo empieza. Esos primeros pensamientos que nos convencen de que podemos cambiar el mundo que nos rodea son la gasolina del progreso y la innovación.

Ya que todos tenemos esta bella capacidad de poder creer en que las cosas pueden ser mejores, ¿Por qué limitarnos a creer en un mundo que sea tan solo un poco mejor? ¡Mejor dediquémonos a creer en algo que sea realmente mucho mejor!

La simple matemática de la motivación

Motivación es una palabra compuesta por dos partes: motivo y acción. Es decir que motivación significa tener un motivo para actuar.

La matemática de la motivación es simple. Si el motivo que nos mueve actuar es mayor que el esfuerzo que requiere la acción, nos sentimos motivados. Si el precio de la acción es más grande que el motivo que nos mueve no nos moveremos.

¿Así qué se requiere para estar motivados? Una de dos cosas. O fortalecemos el motivo que nos mueve o alivianamos el esfuerzo necesario para alcanzarlo.

Simple matemática.

No querer pagar el precio

Muchos de los descontentos que experimentamos vienen del simple hecho de que no queremos pagar el precio que cuestan las cosas.

Queremos tener más dinero pero no queremos más trabajo o responsabilidad.

Queremos salud pero no queremos cuidar nuestra dieta ni hacer ejercicio.

Queremos aprender pero no queremos estudiar.

Queremos amor pero no queremos perdonar.

Queremos felicidad pero no queremos soltar nuestros apegos.

Queremos tener una nueva vida pero no queremos soltar la vida que ya tenemos.

Queremos innovación pero no nos queremos equivocar.

Queremos ser los mejores pero no queremos fracasar.

Queremos vivir en paz pero no queremos soltar el enojo que está en nuestro corazón.

Todos tenemos muchas cosas que queremos. Muy pocos estamos dispuestos a pagar el precio que esas cosas cuestan. Esto causa una situación de descontento pues cuando pensamos así creemos que el mundo es injusto y que nos está privando de lo que queremos cuando en realidad lo que está pasando es que somos nosotros mismos los que estamos escogiendo no poner el esfuerzo necesario para aprovechar las oportunidades que el mundo no está dando todos los días.

Ver todas estas oportunidades ir y venir sin sentir que podemos hacer algo para tomarlas no se siente bien, no es una buena forma de vivir. No querer pagar el precio nos limita. Es mucho mejor terminar el día exhaustos y adoloridos pero sabiendo que tarde o temprano esa oportunidad que estamos persiguiendo será nuestra pues estamos trabajando duro para alcanzarla.