Química, por qué la capacidad de convivir en harmonía es tan importante

Un grupo de personas que interactúan de manera armoniosa logrará mejores resultados que un grupo que está en discordia. La cantidad de entornos en los que encontramos ejemplos que respaldan este argumento es grande:

  • Familiar
  • Deportivo
  • Político
  • Empresarial
  • Religioso
  • Educativo
  • Recreacional
  • etc.

No es casualidad que los equipos deportivos muchas veces atribuyen sus campeonatos a la buena “química” entre sus jugadores. Y justamente ocurre lo opuesto cuando pierden —“es que tenemos problemas en el camerino”.

Realmente no importa cuál sea la finalidad de un grupo de personas, la capacidad de colaborar y mantener un ambiente agradable entre sus miembros es una habilidad importante que se debe desarrollar si se quiere llegar lejos.

Desde que nacemos estamos expuestos a la realidad de que los seres humanos no podemos subsistir solos. A mí me gusta llamarle interdependencia a esta ley natural. La cosa es que a pesar de que la capacidad de convivir en harmonía es necesaria para subsistir, nadie nos enseña cómo desarrollarla. Muy pocos de nosotros hemos construido la habilidad de convivir y colaborar con los demás conscientemente.

Pareciera ser un chiste pero la gran mayoría de personas aprendemos a convivir en harmonía (o en falta de) por imitación. Simplemente copiamos los comportamientos que vemos a nuestro alrededor. Lastimosamente los comportamientos que la gran mayoría de nosotros tenemos a nuestro alrededor no son muy harmoniosos que digamos.

Creo que vale la pena detenernos un momento y pensar cómo queremos que sean nuestras interacciones en cada una de las áreas más importantes de nuestras vidas. Con esta visión clara, podemos empezar a dar los primeros pasos hacia vivir vidas un poco más harmoniosas, productivas y felices.