Como balancear la innovación y la optimización

Cuando una empresa llega a tener cierto grado de madurez, su enfoque se torna inevitablemente a como hacer que los procesos de producción de sus productos y servicios ya establecidos sean más eficientes y rentables. La razón principal por qué esto ocurre es que para que la empresa haya madurado necesariamente sus productos y servicios existentes ya han tenido cierto nivel de éxito. Tan solo se deben optimizar para lograr mejores resultados. Se busca replicar el éxito ya obtenido como estrategia principal.

Esto causa un problema en cuanto a innovación. La innovación no funciona así. La innovación está muy lejos de centrarse en la optimización y ejecución de procesos de producción ya establecidos. La innovación no se puede basar en éxitos del pasado. La innovación quiere encontrar como PUDIERAN ser las cosas. No busca como hacer lo que ya se hace de una mejor manera. Eso es el trabajo de la optimización.

La innovación debe ser a prueba y error. Esta debe ofrecer soluciones válidas, no soluciones replicables. Las soluciones válidas nunca pueden ser garantizadas o predecibles. Esto es justo lo que hace que muchas empresas tengan tanta dificultad para innovar. La innovación simplemente no es una actividad que de resultados replicables. Por eso es que muchas empresas utilizan más del 90% de sus recursos en optimizar.

Siendo este un tema muy complejo quiero hoy solo tocar la superficie y decir que el balance entre la innovación y la optimización debe empezar con separar los equipos de trabajo a manera de que las personas que estén a cargo de procesos de producción no sean las mismas encargadas de la innovación que son las que deberán resolver los siguientes grandes misterios que la empresa afrontará para lograr seguir seguir camino a un éxito sostenible.